Un informe del comité científico que asesora al Ministerio de Agricultura en la gestión de la peste porcina africana (PPA) ha advertido de que las principales medidas de control para frenar el avance del virus no se están aplicando con "toda la intensidad deseable", por lo que los expertos instan a redoblar urgentemente los esfuerzos. A pesar de subrayar el "gran esfuerzo realizado", el informe señala que la complejidad del entorno metropolitano de Barcelona exige una mayor exigencia en la ejecución de las medidas de control. Concretamente, pide crear una zona blanca sin jabalíes para "concentrar la mayor parte de los esfuerzos", el reforzamiento de la bioseguridad en el transporte y la agricultura y la necesidad de intensificar la vigilancia en la periferia del brote para evitar que el virus se extienda a otras regiones.
El informe técnico señala que el aumento del número de jabalíes analizados ha coincidido con un descenso de los casos positivos. Un hecho que, según indican los expertos, podría reflejar una "disminución real de los casos". Desde que se detectó, a finales de noviembre, el primer caso de la enfermedad en un jabalí dentro del término municipal de Cerdanyola del Vallès, hasta mayo de este año, se han confirmado 325 jabalíes positivos repartidos en trece municipios del Barcelonès, el Baix Llobregat y el Vallès Occidental. Actualmente, según apunta el informe, se están eliminando un máximo de 363 jabalíes por semana mediante diferentes métodos, lejos del objetivo de los 800 animales semanales.
El informe destaca que el virus no haya llegado a ninguna granja
Sin embargo, el comité cree que es "un número importante" de capturas, valora que el esfuerzo dedicado a mantener y revisar los cierres ha sido "considerable" y ha ayudado a "contribuir notablemente a amortiguar la expansión del virus". Se han instalado 331 puntos de cierre aprovechando infraestructuras existentes (autopistas y vías de tren) y zonas fluviales (Llobregat y Besòs) para frenar el movimiento de los animales, y se han combinado técnicas como el trampeo con pigbrigs, cajas trampa, recorridos de tiro sanitario y esperas nocturnas, adaptándose a las limitaciones que impone el calor y el entorno periurbano. El éxito más destacado, sin embargo, es que la enfermedad no ha llegado a ninguna explotación comercial de cerdos y actualmente la afectación continúa restringida exclusivamente a los jabalíes.
Crear una zona blanca e intensificar la vigilancia en zonas periféricas
Con todo, los expertos recomiendan priorizar la creación de una "zona blanca", es decir, un área con una densidad muy baja o nula de jabalíes alrededor de la zona afectada; establecer objetivos semanales de extracción de jabalíes diferenciados por zonas; intensificar la vigilancia en zonas periféricas de manera proactiva; mantener las restricciones de movimiento en la zona II; y extremar la desinfección en prácticas agrícolas para evitar la propagación. Por otro lado, también reclama una "preparación estatal" de la peste porcina, que permita reforzar la capacidad de vigilancia y bioseguridad en el resto de territorios del Estado español.
Los vecinos, hartos del cierre de Collserola
El informe del comité técnico, que pide mantener las restricciones de movimiento, choca frontalmente con las últimas protestas de los vecinos de los municipios afectados. A principios de junio, pasados los seis meses del cierre del Parc Natural de la Serra de Collserola, unas 200 personas participaron en una caminata reivindicativa para pedir su reapertura y levantar las afectaciones. Se trata de una iniciativa surgida a raíz de la recogida de firmas en el portal en línea Change.org, que recogió más de 5.000 apoyos, coincidiendo con las palabras del teniente de alcaldía de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, que aseguraba que a lo largo del verano no habrá un levantamiento "generalizado" de restricciones, y con la polémica sobre el rodaje de la nueva película de Russell Crowe en un terreno de Sant Cugat afectado por la PPA.