Elon Musk reaccionó con dureza al anuncio del Gobierno de impulsar un paquete de medidas para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas y reforzar la protección de los menores en internet. En respuesta, el propietario de la red social X publicó un mensaje en el que se refería a Pedro Sánchez con la expresión Dirty Sánchez. Más allá del insulto político, el concepto tiene un origen escatológico dentro del argot anglosajón y hace referencia a una práctica sexual de carácter coprofílico consistente en manchar con excrementos encima del labio superior, simulando un bigote. El uso de un apellido de raíz hispánica responde a un estereotipo contra los mexicanos utilizado en Estados Unidos
La expresión Dirty Sánchez se hizo conocida en 2006 a raíz de un vídeo pornográfico en el que aparecía Dustin Diamond, el cual protagonizaba una secuencia en la que dibujaba un supuesto bigote en el rostro de la mujer usando excrementos, una imagen que acabó asociándose popularmente con este término. Según la versión que ofreció posteriormente el mismo actor, él y un grupo de amigos solían intercambiar cintas con contenidos similares y la grabación habría sido filtrada por la pareja de uno de ellos. Sin embargo, varios críticos y analistas del sector cuestionaron esta explicación y apuntaron que la difusión del vídeo podría haber sido una operación publicitaria orquestada por su mánager, Corey Emond, con el objetivo de relanzar la carrera profesional de Diamond.
Dan Savage, periodista y tertuliano norteamericano, puso en duda en su momento que el Dirty Sánchez fuera una práctica real y llegó a definirla como “completamente ficticia”, reforzando la idea de que el término se había inflado más como etiqueta provocadora que como una conducta sexual extendida. En esta misma línea, el escritor y profesor Brian Bouldrey recogió en su diccionario de terminología sexual Dirty Words: A Literary Encyclopedia of Sex que se trataba de una “leyenda urbana”, una interpretación que también han compartido otras voces que han analizado el origen y la circulación del concepto.
Aun así, desde el entorno del vídeo de Diamond hubo quien aseguró lo contrario. David Hans Schmidt, responsable del marketing de la cinta, afirmó en 2006 en The Howard Stern Show que Diamond efectivamente protagonizaba uno al final del metraje. El mismo Howard Stern dijo que había visto la película y que lo podía confirmar, un episodio que acabó marcando tanto la recepción pública del vídeo que, a veces, a Diamond se le conoce todavía con el pseudónimo de Dirty Sánchez.
Un concepto galardonado
La expresión se ha ido normalizando en ciertos circuitos de cultura pop y publicidad. Un ejemplo es el caso de Pot Noodle, un producto de fideos instantáneos, que llegó a comercializar un sabor bautizado como Dirty Sánchez y lo promocionó con un anuncio televisivo titulado Mariachi’s Shame, el cual fue galardonado con varios premios. Asimismo, Jon Stewart lo utilizó repetidamente en The Daily Show, y el 1 de marzo de 2010 definió la cumbre sobre la reforma sanitaria de Obama como “el Dirty Sánchez de la incompetencia legislativa”. Más allá de la pantalla, incluso existe un cóctel con el nombre de Dirty Sánchez elaborado con Baileys, tequila y Kahlúa.