El Departament de Agricultura ha informado este martes de que se han detectado otros 39 casos positivos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes capturados o hallados muertos dentro de la zona de alto riesgo por el virus en Collserola. Desde la detección del primer foco en Cerdanyola a finales del pasado mes de noviembre, se han notificado 142 casos positivos, todos dentro del radio de seis kilómetros en torno al primer animal detectado, en el municipio de Cerdanyola del Vallès. La notificación de los nuevos casos coincide con el anuncio de la Generalitat de la reanudación de redadas de los cazadores en la zona de bajo riesgo, entre los 10 y los 20 kilómetros del foco inicial. Se prevé que estos trabajos empiecen durante el fin de semana con el objetivo, indican desde Agricultura, de "reducir la abundancia" de jabalíes después de dos meses sin redadas por la incidencia de PPA.

Las administraciones, en coordinación con el colectivo de los cazadores, reactivan de esta manera la actividad cinegética en 54 áreas privadas y en las zonas controladas de Sant Llorenç del Munt y la Serra de l'Obac, Montserrat y el Garraf. Zonas todas ellas que se encuentran en municipios declarados de bajo riesgo de infección, es decir, dentro del radio de entre seis y 20 kilómetros del foco inicial. La modificación de las condiciones de gestión de la PPA aprobada el pasado viernes ha permitido movilizar en este ámbito una treintena de cuadrillas de cazadores de jabalí, que contribuirán tanto a reducir la población como a disminuir el riesgo de posible transmisión de la enfermedad. Durante el período hábil de caza 2024-2025, en las zonas donde ahora se reanuda la actividad cinegética se cazaron un total de 3.600 jabalíes.

Registros bajo estricto control

Las salidas que se esperan para estos días de los cazadores serán de batida con perros, que es la modalidad tradicional de caza del jabalí en Cataluña y permite conducir los jabalíes con la ayuda de los perros y con perreros en las paradas donde esperan los cazadores. Desde el departamento subrayan que la realización de las batidas se hará sujeto al cumplimiento de un conjunto de medidas "estrictas" de control de la actividad cinegética y de bioseguridad. Todos los animales cazados deberán ser sometidos a la toma de muestras de sangre, para las cuales el Departamento facilitará todo el material necesario a los cazadores. Además, los animales abatidos deberán ser depositados en los contenedores específicos que se han habilitado a tal efecto, distribuidos dentro de la zona donde se reactivará la caza, conocidos por los vedados de caza.

Desde el Departamento de Agricultura informan que en el caso de que durante la batida la partida de cazadores detecte animales muertos, la actividad cinegética se deberá suspender de forma inmediata y se activará el protocolo de sospecha de PPA mediante la comunicación urgente sobre el hallazgo al teléfono de emergencias 112.