El Departament de Agricultura ha confirmado este jueves la detección de 11 nuevos casos de peste porcina africana en jabalíes dentro de la zona de alto riesgo del brote, hecho que eleva el total de positivos hasta los 252. Durante esta semana se han analizado 343 muestras, de las cuales, aparte de los positivos confirmados, las 332 pruebas restantes han sido negativas, con una tasa de infección del 3,21%. Paralelamente, en los últimos siete días también se han capturado 294 jabalíes en la zona afectada, tanto de alto como de bajo riesgo, y el total de animales capturados en este espacio ya asciende a 3.325. Desde el primer caso detectado el 28 de noviembre, se han analizado 3.388 muestras en Catalunya, mientras que desde el 1 de enero se han capturado 26.587 jabalíes en todo el territorio.
El número de capturas se mantiene en niveles similares a los de la semana pasada, ya que durante los meses de abril y mayo no se llevan a cabo batidas. Aun así, el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, avanzó el martes en el Parlament la voluntad de ampliar el periodo de caza del jabalí para reforzar el control de la población. “Modificaremos el periodo hábil del jabalí en la resolución anual de vedas y lo ampliaremos. Por lo tanto, se podrán cazar jabalíes durante más meses del año”, explicó, con el objetivo de frenar la expansión del brote.
En paralelo, el Departament ha reforzado las medidas de control dentro de la zona de alto riesgo con la instalación de 26 trampas y 40 trampas colectivas destinadas a limitar el movimiento de jabalíes dentro de las áreas restringidas, además de la ejecución de 45 kilómetros de cierres. También se trabaja en la implementación de una tercera barrera física para contener la expansión del brote, que afectará puntos estratégicos como el otro lado del río Llobregat, la zona baja del río Besòs y el tramo de la B-40 entre Terrassa y Abrera.
La polémica participación de la Guardia Civil
En la última semana, el dispositivo desplegado para contener y erradicar el brote ha movilizado 2.041 efectivos, con una presencia diaria de más de un centenar de Agentes Rurales implicados directamente en las tareas sobre el terreno. Además, la participación de la Guardia Civil en estas operaciones ha generado controversia en el Parlament, con críticas de la CUP. Ante esto, el conseller Ordeig ha defendido la actuación de los cuerpos implicados y ha subrayado que desde el primer momento se activaron todos los recursos disponibles: “Desde el inicio pedimos todos los medios técnicos y logísticos al alcance. Y recurrimos al resto de las comunidades autónomas, al gobierno del Estado y a la UE”, declaraba el martes. También dijo que “desde el minuto cero era importante hacer un movimiento de contención” y reiteró que “la UME ayudó inicialmente y después la Guardia Civil con sus unidades caninas y el sacrificio de animales”.
