La pandemia de la covid-19 provocó alrededor de 22,1 millones de muertes entre los años 2020 y 2023, según una nueva estimación publicada este miércoles por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La cifra multiplica por más de tres las estadísticas oficiales notificadas hasta ahora por los diferentes países, que situaban los muertos atribuidos al coronavirus en aproximadamente siete millones. El informe sobre estadísticas sanitarias globales de 2026 elaborado por el organismo internacional concluye que, por cada muerte registrada oficialmente por covid-19, hubo aproximadamente dos más relacionadas directa o indirectamente con la pandemia. Hasta ahora, las estimaciones reconocidas por la OMS apuntaban a unos 15 millones de muertes en exceso, una cifra que este nuevo cálculo eleva de manera notable.
Según los expertos de la OMS, estas nuevas estimaciones evidencian tanto la gran infranotificación de muertes causadas directamente por la covid-19 como el impacto indirecto que tuvo la pandemia sobre los sistemas sanitarios y la sociedad. El organismo apunta a que muchas defunciones se produjeron por las interrupciones en la atención médica, las dificultades económicas y otras consecuencias sociales derivadas de la emergencia sanitaria global. El pico de mortalidad se registró en 2021 con 10,4 millones de muertes en todo el mundo, coincidiendo con la expansión de variantes especialmente agresivas de la covid-19, como la Delta, y con una fuerte presión sobre hospitales y servicios de salud. Así lo ha explicado en una rueda de prensa en Ginebra el director del Departamento de Datos de la OMS, Alain Labrique.
En relación a los niveles de mortalidad previstos antes de la pandemia, las muertes globales fueron un 6,2% más elevadas en 2020 y se dispararon hasta un máximo del 17,9% en 2021. Las personas de edad avanzada y los hombres concentraron una parte especialmente importante de esa mortalidad excesiva. Según Labrique, la pandemia llegó a "revertir casi una década de avances mundiales en la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable". Entre 2019 y 2021, la esperanza de vida mundial cayó de 73 a 71 años, mientras que la esperanza de vida saludable pasó de 63 a 61 años. Sin embargo, posteriormente se produjo una recuperación progresiva que ha permitido volver a los niveles previos a la pandemia. "En 2023, la esperanza de vida mundial de las mujeres había vuelto a los niveles previos a la pandemia, mientras que la esperanza de vida de los hombres y la esperanza de vida saludable para ambos sexos se mantienen ligeramente por debajo", ha explicado Labrique, quien considera que esto refleja "una recuperación mundial amplia, pero desigual".