La autopista AP-7, la principal vía que vertebra Catalunya de norte a sur, ha reabierto después de estar toda la mañana de este martes cortada en Santa Oliva (Baix Penedès) en sentido Barcelona por el accidente entre una furgoneta y un tráiler. El camión ha quedado volcado en la vía, ocupando todos los carriles. Nueve dotaciones de los Bombers trabajan para contener una fuga de combustible y el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) ha atendido a tres personas. El teléfono de emergencias ha recibido el aviso a las 7.34 horas y desde entonces la vía ha acumulado retenciones desde Roda de Berà, lo cual ha obligado a hacer desvíos señalizados hacia la N-340 y la C-32 (de peaje), según ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT). Hacia el mediodía, ha llegado una grúa de gran tonelaje para retirar el camión accidentado. Una vez retirado, a las 14 horas se han reabierto dos carriles y a las 15 horas se ha reanudado la circulación de vehículos

Una vía colapsada desde el fin de los peajes

La AP-7, la autopista que conecta Catalunya con Francia y el País Valencià, tiene un problema de capacidad y a menudo se colapsa con importantes retenciones, a la vez que también presenta una alta siniestralidad que lo empeora todo en conjunto. En el 2025 hubo 17 víctimas mortales en accidentes en la autopista, decenas de heridos y los siniestros leves son una constante. A lo largo del 2024 hubo cerca de 700 accidentes registrados en esta vía. Como medida de choque, la consellera de Interior, Núria Parlon, anunció en marzo del año pasado que se implementará un tramo de velocidad variable en la AP-7, en unos 150 kilómetros entre Maçanet de la Selva y el Vendrell.

El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, anunció poco después que podrá haber tramos donde la velocidad permitida se reduzca a 60 km/h. La AP-7 tiene una capacidad máxima para absorber 5.200 vehículos por hora, si bien Lamiel admite que en algunos tramos y momentos determinados el número de vehículos presentes en la vía llega hasta los 7.000. De hecho, los usuarios habituales han constatado el aumento de afluencia, especialmente la presencia mucho mayor de camiones, desde que se eliminaron los peajes. El diagnóstico de Trànsit es que durante los fines de semana, la autopista no tiene suficiente capacidad para absorber todos estos vehículos en varios puntos de su recorrido, especialmente donde conecta con otras vías concurridas.

Paralelamente, el movimiento vecinal 'Nunca más peajes' se ha manifestado reclamando a las administraciones la mejora, mantenimiento y seguridad en la infraestructura para que sea más segura. Trànsit también ha anunciado que confía tener a finales de verano de 2026 un sistema de avisos para alertar a los conductores de accidentes e inundaciones en la AP-7. Un sistema que funcionará a través de la misma aplicación de Trànsit y que prevé enviar mensajes geolocalizados según la zona del accidente. Cuando se dé una incidencia, alertará a los conductores y les instará a tomar vías alternativas para evitar congestionar la autopista.