Esta investigación sobre el mundo de los átomos podría indicar que la información viaja en sentido totalmente contrario a las manecillas del reloj. Un hallazgo que ilustraría al tiempo respecto a cómo se puede ver el pasado y el futuro, a que no ocurre en un solo sentido. Por ejemplo, la ciencia manifiesta y comprueba que se puede influir en eventos que ya sucedieron a nivel microscópico.
Se resume a datos cuánticos y nada relacionado con objetos en la realidad ni con personas. Concretamente, en la manipulación de partículas entrelazadas, se pudo conseguir que una acción hecha en el presente pudiera alterar un estado registrado previo en el sistema. Es un descubrimiento que podría impactar la tecnología de los ordenadores en el futuro.
Retrocausalidad: el futuro puede afectar al pasado de esta forma
A nivel microscópico, todo funciona muy distinto. Es como interactuar con el agua; vemos que las ondas pueden formarse al tener contacto con el estado líquido. Con respecto a física cuántica, las partículas pueden formarse en varios estados al mismo tiempo y es por eso que se puede influir en el orden de los acontecimientos.

Para poder ilustrar este descubrimiento, los científicos preparan una partícula de luz o materia. Mediante procesos matemáticos, pueden recibir la influencia de una medición que aún no se ha realizado. Es como cambiar el resultado de un procedimiento que fue claro instantes anteriores. Se ejemplifica de la siguiente manera: una señal que rebota en una superficie llamada espejo temporal. En lugar de seguir avanzando, esta información encuentra un obstáculo que hace que regrese hacia atrás en el tiempo. El mensaje llega a un punto de partida justo un instante antes de haber sido enviado por los propios científicos en el laboratorio.
No hay que confundirnos con este hallazgo respecto a lo que la ciencia ficción ha ilustrado en múltiples ocasiones como la máquina del tiempo. Aún no se ha encontrado una forma para que nosotros, como humanos, además de los objetos grandes, podamos ser sometidos a este tipo de procedimientos sin poder destruirse. Por lo que es interesante lo que se ha conseguido con mínimas partes de información denominadas qubits. Mientras esta investigación prospera, se harán nuevos experimentos para comprobar que el flujo de la información no rompe ninguna otra ley de la naturaleza. Solo desde el laboratorio puede demostrarse que el ayer podría ser moldeable como el futuro.