A pesar del descenso de personas que intentan pasar fuera del fin de semana, a pesar del estado de alarma por el coronavirus, los Mossos han seguido imponiendo sanciones.

Este sábado, ha habido un descenso importante del tráfico de vehículos que intentan acceder a la Costa Brava. El peaje de la AP-7 que da entrada ha registrado muy poco volumen de vehículos. Ahora bien, los Mossos han escuchado excusas de todo tipo y casuísticas particulares. Sin embargo, si el motivo no estaba justificado, o si se viajaba con más de una persona dentro del vehículo, la policía levantaba acta y sancionaba a los infractores.

Los llamamientos al confinamiento han dado resultado y buena parte de los que tienen segundas residencias en la Costa Brava han decidido no hacer como la semana pasada, que fueron al litoral gerundense masivamente. Este hecho generó mucho malestar entre los alcaldes de poblaciones como Castell-Platja d'Aro, Begur o Calonge en la costa y Puigcerdà o Camprodon en la montaña. Sin embargo los Mossos d'Esquadra han parado a todos y cada uno de los vehículos que salían del peaje de Maçanet de la Selva, que da acceso a los diferentes municipios de costa.

Los agentes no han hecho distinciones y han parado todos los turismos, pero si han dejado pasar los camiones o las autocaravanas con matrícula extranjera que volvían hacia su país.

En la mayoría de vehículos se podía ver más de una persona, hecho que está sancionado en estos momentos aunque los pasajeros vayan con mascarillas y guantes o que uno vaya delante y el otro detrás.

En Blanes la Policía local ha intensificado los controles para comprobar que nadie se salta el confinamiento. En este sentido las sanciones se han cuadruplicado los últimos dos días. En concreto, se han puesto 53 multas y se han identificado un total de 77 personas.

Se quedan en las segundas residencias

A diferencia de la semana pasada, este viernes y sábado se ha visto "mucho menos movimiento" en las segundas residencias, tanto en la costa como en la montaña. El presidente del Consejo Comarcal del Ripollès, Joaquim Colomer, explica que muchas personas han optado por quedarse en esta segunda residencia a hacer el confinamiento.

Lo mismo ha pasado en los municipios de la costa del Bajo Empordà. En este caso, el presidente del consejo comarcal, Joan Loureiro, explica que "por suerte" no se han repetido las imágenes del viernes pasado. "La gente ha tomado conciencia", remarca.

Con todo, los alcaldes de estas poblaciones recuerdan que tienen un sistema sanitario pensado "por la gente que reside todo el año", y que hoy por hoy hay un número de habitantes "muy superior" en el normal.

 

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