La comisión de accidentes ferroviarios ya alertó en 2024 del peligro de depender del factor humano, según un informe al que ha tenido acceso EFE. El documento se refiere a un incidente similar al de Urda (Toledo), cuando el AVE 05903 superó indebidamente una señal que le ordenaba detenerse en la estación de Cuenca-Fernando Zóbel. El error inicial fue del maquinista, que confundió el aspecto de la señal, pero el responsable de circulación también se equivocó cuando le autorizó a continuar.
Por suerte, el sistema TRIP (un modo de seguridad del sistema de señalización ERTMS) frenó automáticamente el tren, pero ni el maquinista ni el responsable de circulación habían identificado la superación indebida. En cualquier caso, el informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ilustra la misma vulnerabilidad detectada ahora en el accidente de Urda: cuando falla la automatización o la señalización, la seguridad pasa a depender de una autorización humana; y si falta una restricción técnica automática, este error puede escalar hasta una colisión. Según la versión del Gobierno, el controlador de Adif cometió un error humano cuando cayó el sistema LZB, más antiguo que el ERTMS —un sistema más moderno que hace tiempo debería estar instalado en la línea Madrid-Andalucía—.
Migrar del sistema LZB al ERTMS
Es por ello que la CIAF recomendó hace más de dos años tomar medidas técnicas y reforzar los protocolos, sabiendo que la verificación humana es "susceptible de fallar" cuando sustituye el sistema automatizado. Hace dos años, la comisión de accidentes subrayó que en Cuenca la autorización para reanudar la marcha se basó en una verificación humana y que esta era una barrera "susceptible de fallar", por lo que eran necesarias las medidas técnicas.
"Esta barrera es susceptible de fallar, ya que depende completamente del factor humano, hecho que pone de manifiesto la necesidad de implementar medidas mitigadoras de carácter técnico", recoge el informe. Por otra parte, recomendó reforzar la ergonomía de las señales, los protocolos después de un TRIP y la implantación de ERTMS Nivel 2, después de documentar una recurrencia de superaciones parecidas. Con respecto a la implantación del ERTMS, ha habido muchas declaraciones en las últimas horas. Destaca la de la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, que ha explicado que la sustitución del sistema LZB se tendría que haber acabado en enero de este año, y que ella dejó el contrato "licitado y adjudicado en septiembre de 2021". Ante este tipo de informaciones, los maquinistas han mostrado enfado, sobre todo cuando parece que se intenta reducir el accidente de Urda a un simple "error humano".
