Enfado entre los maquinistas por la filtración de los audios confidenciales del accidente de Toledo. "Nosotros, como siempre, defendemos la investigación independiente y rigurosa de todo el accidente y las causas las determinará la investigación", ha señalado este jueves a EFE el secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), Diego Martín, que ha recordado que la información de los audios "en teoría debía estar custodiada". Y ha añadido: "Lo que sabemos a ciencia cierta es que el sistema de señalización LZB falló, hecho que provocó que hubiera trenes parados y que posteriormente un tren de Renfe colisionara con el de Iryo". Todo, el mismo día que hay huelga en Renfe.
Martín ha asegurado que los maquinistas tienen "la misma información que se ha vertido a la prensa, es decir, información que en teoría debía estar custodiada, como los audios". "Debemos tener la responsabilidad de no verter hipótesis sin que se analice toda la información, no solamente la que está filtrada a los medios", ha subrayado. En cualquier caso, con respecto al centro de control de Adif, ha dicho que es un caos porque hay mucho tramo de vía en el que se deben gestionar muchos trenes en poco tiempo y que esto "genera muchísima tensión y muchísimo estrés sobre los responsables". "Entendemos que se vive una situación de tensión en el mismo puesto de mando", ha dicho.

Maquinistas muertos en Urda
El secretario general de Semaf también ha hablado de dos compañeros que probablemente han muerto en el accidente de este miércoles: "No nos han comunicado nada oficialmente. Sabemos que, a estas alturas, y por experiencia, lamentablemente, tendremos que lamentar dos nuevos compañeros que han perdido la vida ejerciendo su trabajo. No queremos lamentar más". En el accidente de Adamuz ya murió un maquinista de Renfe, y en el accidente de Gelida otro. "De ahí el rechazo que muestra todo el colectivo a la actual gestión, y el rechazo que debemos demostrar a la sociedad de que el sistema ferroviario no puede trabajar de esta manera", ha apuntado.
"Tenemos consecuencias de no haber avanzado lo suficiente en todo lo que habíamos acordado después del accidente de Adamuz", ha lamentado, criticando que "todo lo que sea mejorar el sistema ferroviario se tenga que retrasar o paralizar en despachos". En cuanto a la sustitución del sistema de señalización LZB (el que ha fallado en Urda, instalado en 1992) por el ERTMS (uno más moderno), ha dicho que se debería haber hecho ya: "No entendemos por qué se ha tardado tanto tiempo en implementarse". Ha explicado que, cuando falla el LZB, se circula en sistema degradado y, por lo tanto, se exporta el riesgo a los profesionales. "Son situaciones que vivimos mucho más habitualmente de lo que deberíamos vivir", ha concluido.