Miles de puestos de libros, rosas y entidades han vuelto a llenar las calles de Catalunya en una nueva jornada de Sant Jordi marcada por el ambiente festivo y la participación masiva. Más allá de Barcelona, la celebración se ha extendido con fuerza a ciudades como Tarragona, Girona, Lleida, Vic, Tortosa, Tàrrega, Manresa o Sitges, donde los catalanes han salido en busca de su libro y su rosa. La jornada ha combinado la tradicional actividad comercial con una amplia programación cultural impulsada por los ayuntamientos, y este año ha destacado especialmente el protagonismo del talento local, con autores del territorio y floristas convertidos en figuras centrales de la jornada.

A Tarragona, la Rambla Nova se ha convertido un año más en el epicentro de la diada, con una gran afluencia de gente desde primera hora de la mañana paseando entre libros y rosas. Este espacio concentra hasta 150 de las 178 paradas instaladas en la ciudad, con presencia de librerías, floristerías y entidades repartidas en diferentes tramos. Las librerías han apostado especialmente por los autores locales, cada vez más reclamados por el público. Es el caso del periodista tarraconense Enric Garcia Jardí, que firmaba ejemplares de El maqui que encara lluita. “La parte más bonita de Sant Jordi es el contacto directo con el lector. Sobre todo por la mañana, que aún se puede ramblear, poder dedicar al lector el tiempo que se merece es interesante. Son momentos cercanos que agradezco mucho”, ha explicado en declaraciones a la ACN.

La diada ha estrenado este año una nueva ubicación en Girona con la avenida Sant Francesc como eje principal, donde se han concentrado más de 170 paradas en el centro de la ciudad. El cambio responde, en parte, a la reducción de espacio en la plaza Catalunya por motivos de seguridad y por las obras en curso, una decisión consensuada entre el Ayuntamiento, libreros y floristas. Aun así, el sector valora positivamente la adaptación. La portavoz de los libreros, Carme Ferrer, ha asegurado que están “muy contentos” con el nuevo emplazamiento, a pesar de expresar el deseo de recuperar la plaza en el futuro. La jornada ha arrancado con el tradicional desayuno literario de la Generalitat, que este año ha homenajeado a la poetisa centenaria Isabel Oliva, y por primera vez se ha celebrado un acto institucional con reconocimiento a la escritora Rosa Font Massot.

La poetisa Isabel Oliva durante el homenaje por Sant Jordi en Girona / ACN

La jornada también ha vuelto a llenar hasta los topes la avenida de Francesc Macià de Lleida, así como la rambla de Ferran, con miles de personas paseando desde primera hora entre libros y rosas. Este año, la ciudad ha introducido cambios en la distribución de las paradas con la ampliación del espacio destinado al sector profesional en el nuevo tramo reformado de la rambla, una medida pensada para reducir las aglomeraciones. Esto ha permitido trasladar las paradas de entidades a la avenida de Francesc Macià. En total, la Paeria ha autorizado 217 paradas, catorce más que el año pasado. Los floristas también han vivido una jornada intensa, con una alta demanda de rosas, especialmente la roja, que continúa siendo “la más tradicional” de Sant Jordi, según ha explicado Samanta Torres, de Flor Luxe, en declaraciones a la ACN.

En Vic, la plaza Major se ha convertido en el epicentro de la jornada después de semanas de preparativos. Entre las novedades de este año, la Asociación Tapís ha organizado por primera vez un recital de poesía de dos horas y media. En cuanto a los autores, uno de los protagonistas ha sido Jaume Coll, reciente ganador del premio Carles Riba de poesía por Com les fulles, que ha destacado el contacto directo con los lectores. “Es muy agradable poder conversar con la gente. Que haya este seguimiento, se agradece”, ha explicado a la ACN, subrayando que el formato de la ciudad permite un trato más cercano: “Tampoco es un baño de masas y eso te permite charlar más”.

Susto con el tiempo

Alguna gota de lluvia ha amenazado la diada de Tortosa, pero sin frenar la actividad en las calles. La jornada ha estado marcada por la conmemoración del Año Manuel Pérez Bonfill (1926-2026), con una iniciativa de la Biblioteca Marcel·lí Domingo que ha convertido los escaparates comerciales en espacios literarios, donde alumnos de centros educativos han buscado fragmentos de la obra del escritor. Más de una cincuentena de autores ebrenses han firmado libros en los puestos de librerías y de la biblioteca, mientras que las floristerías han apostado por pequeños decorados para hacerse fotografías con la rosa y el libro. En cuanto a las ventas, han destacado tanto los títulos mediáticos y recomendados en redes como las novedades de autores locales, como Josep Pitarch, Bernat Navarro Veschi o la recopilación fotográfica de David Tormo sobre la batalla del Ebro.

Alumnos con carpetas siguiendo la ruta de Manuel Pérez Bonfill / ACN

Por otro lado, la calle y la plaza del Carme de Tàrrega se han consolidado como el centro de la jornada de Sant Jordi, con centenares de personas llenando el espacio desde primera hora para comprar libros y rosas entre los 43 puestos instalados. La jornada ha estado marcada también por una iniciativa visual destacada: un gran toldo formado por más de 6.000 borlas que decora y protege la zona, fruto de la colaboración de más de 200 personas de seis entidades locales, repitiendo una propuesta que ya se impulsó el año pasado. La alcaldesa, Rosa Maria Perelló, ha reivindicado el papel de la ciudad como “punto neurálgico para Sant Jordi” en Ponent y ha subrayado que la jornada se acompaña de una amplia oferta de actividades culturales y participativas.

En Manresa, el paseo Pere III y la plaza Sant Domènec han concentrado la actividad principal, con un “récord” de 171 paradas de libros, consolidando el crecimiento de los últimos años. Entre las novedades, ha destacado una intervención artística en la Casa Buresa, donde los balcones de la primera planta se han llenado de rosas. La acción, impulsada por la entidad Ampans, pone el acento en la inclusión de las personas con discapacidad intelectual en el Bages.

Detalle floral de un balcón de la Casa Buresa / ACN

Más allá de Catalunya

La jornada también se ha hecho notar en otros puntos del Estado y en el exterior. En Madrid, el Centro Cultural Blanquerna ha repartido unas 3.000 rosas rojas y ha acogido puestos de libros y actividades literarias, en una jornada que se ha extendido también a diversas librerías de la capital española. El fin de semana, el Cercle Català de Madrid celebrará su fiesta anual con protagonismo para la Colla Castellera de Madrid, que actuará en la plaza de España con la participación de los Xiquets de Vila-seca y los Xiquets de Reus. La tradición también ha viajado hasta el Uruguay, donde librerías del país latinoamericano han regalado rosas a los clientes coincidiendo con el Día Internacional del Libro, en una iniciativa impulsada por la Embajada de España y el Casal Català.