El 23 de abril es el día más singular del año y para muchos el más bonito de todos, el más especial, con las catalanas y los catalanes lanzados a las calles de todo el país. Es el día de Sant Jordi, patrón de Catalunya, y también el Día del Libro y el Día de la Rosa, pero este año, al menos en Barcelona, también ha sido el día del polen, un estallido primaveral que ha convertido los plátanos de sombra en protagonistas inesperados de una jornada coronada, una vez más, con el éxito. De hecho, la capital de Catalunya ha estrenado nuevos emplazamientos, como el Portal del Ángel y la avenida de la Catedral, en sustitución de una Rambla en obras, que han estado a la altura de lo que se esperaba: gente llenando las calles en el día laborable más festivo de Catalunya.

Sant Jordi 2026. Llibres. Foto: Carlos Baglietto
Sant Jordi 2026. Libros. Foto: Carlos Baglietto

Gran fiesta cívica 

Así, desde primera hora de la mañana, las calles principales de Barcelona y de toda Catalunya han sido el escenario de esta gran fiesta cívica que ha continuado a lo largo de la jornada. En la capital catalana, incluso en la Rambla ha habido una alfombra floral, mientras que tanto en los nuevos escenarios citados como en la supermanzana literaria del paseo de Gràcia se ha vivido la fiesta al máximo, con una capilaridad que la ha hecho llegar a todos los barrios de la ciudad: unas 6.000 licencias autorizadas para vender rosas y libros. Sin olvidar que ElNacional.cat, con un estand muy especial en la plaza de Catalunya, ha celebrado los diez años de vida de este medio.

Sant Jordi 2026. Polen Foto: Carlos Baglietto
Sant Jordi 2026. Polen Foto: Carlos Baglietto


Ahora bien, entre gente cargada de libros y rosas y llamadas a estimular la lectura, también han sido protagonistas los bibliotecarios, que han aprovechado el día para movilizarse en el Portal de l'Àngel y en la plaza de Catalunya. Un grupo de manifestantes, con caretas del concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha hecho acto de presencia para reivindicar mejoras laborales en el día más apropiado, el de la gran fiesta del libro. Precisamente, la pregonera de Sant Jordi, la escritora escocesa Ali Smith, advirtió, precisamente, de los riesgos que afrontan las bibliotecas en todo el mundo. Desde el Saló de Cent del Ayuntamiento, la autora reivindicó los libros como herramienta de resistencia y como espacio de encuentro colectivo, recordando su poder transformador. “Los libros son tan poderosos que hacen enfadar a los tiranos”, afirmó, en un discurso en el que también ha apelado a la lectura como respuesta ante la polarización global. “Si nos sentimos impotentes en este mundo que querrían algunos líderes mundiales, abramos un libro”, defendió.

Sant Jordi 2026. Pol·len. Foto: Carlos Baglietto
Sant Jordi 2026. Polen, invitado sorpresa. Foto: Carlos Baglietto
Sant Jordi 2026. Parada libros. Foto: Carlos Baglietto
Sant Jordi 2026. Parada libros. Foto: Carlos Baglietto