Aumenta de forma preocupante el número de personas en situación administrativa irregular atendidas por Cáritas en Barcelona, según ha revelado el director de la diócesis, Salvador Busquets. El crecimiento ha sido importante, con un aumento del 45% con respecto al año anterior. Así lo ha explicado este miércoles por la mañana en el marco de la jornada 'Irregularidad y ocupación, un binomio posible', celebrada en el Palau Macaya. Según datos revelados este miércoles, durante el 2022, Cáritas acompañó a 819 personas nuevas en el proceso de primera acogida y a 800 más que ya se encontraban en el país buscando regularizar su situación. Busquets ha llamado la atención sobre la necesidad de la complicidad de las empresas para "regularizar personas con talento y dispuestas a trabajar". Al mismo tiempo, ha criticado la lentitud de la administración pública en este proceso, afirmando que "durante tres o cuatro años tienen que vivir del aire y no les abrimos la puerta".
El director de Cáritas ha revelado que una de cada dos personas atendidas por la entidad durante el 2022 se encontraba en situación administrativa irregular, y ha señalado que esta cifra ha aumentado en los últimos años, con más de 12.000 personas en esta situación. Elisabeth Ureña, responsable del programa de migración de la entidad, ha destacado las dificultades que afrontan estos individuos, desde trabajos precarios hasta viviendas con escasas condiciones de habitabilidad y la imposibilidad de acceder a ayudas en materia de vivienda. Otra cuestión que ha suscitado preocupación es la falta de datos exactos sobre el número real de personas en situación administrativa irregular, ya que solo se cuentan los que llegan en patera por la frontera sur, y no aquellos que utilizan otras vías de entrada. Busquets ha afirmado que se sabe que "por cada uno que intenta entrar por frontera sur hay 10 o 12 que vienen a través de una vía más normalizada".
Pero no todo son noticias negativas. Cáritas ha destacado el éxito del proyecto ACOL, que ha permitido regularizar la situación de cincuenta personas migrantes en Barcelona. Este proyecto, impulsado por la Generalitat, subvenciona la contratación de personas en situación administrativa irregular por parte de entidades sociales, fundaciones y ayuntamientos. En este sentido, Busquets ha afirmado que la alianza con el mundo empresarial es "fundamental" para integrar a estas personas en la sociedad y ha animado más empresas a sumarse a esta causa. No obstante, también se han registrado obstáculos en este camino hacia la regularización. Cáritas ha denunciado públicamente que el Ayuntamiento de Badalona se ha desdicho la concesión de las ayudas ACOL a catorce vecinos de la ciudad.
La jefa del programa de Formación e Inserción de Cáritas, Desirée García, ha explicado que el objetivo de la jornada, que ha tenido lugar en el Palau Macaya de Barcelona, es aflorar situaciones que a menudo quedan invisibilizadas y reivindicar las buenas prácticas que se hacen desde el tercer sector, las administraciones públicas y las empresas privadas. Aparte, García ha asegurado que la ley de extranjería es "muy mejorable", y ha explicado que durante los cuatro años que dura el trámite Cáritas atiende a las personas migrantes para explicar la cultura del trabajo del país, las costumbres y, si hay que formarlos. Aunque es cierto que llegan personas sin formación, también hay otros con formación universitaria en el país de origen y "es talento que se puede aprovechar en sectores donde hay problemas", ha asegurado. Durante la jornada se han organizado tres mesas redondas con diferentes expertos.
