La autopista AP-7 ha quedado reabierta completamente en sentido sur este lunes de madrugada. La circulación por la autopista en sentido Tarragona se tuvo que detener entre Martorell y Gelida por el derrumbe y posterior recuperación del talud del accidente ferroviario mortal del 20 de enero en Gelida. La vía ha estado cortada desde el día siguiente al accidente. Finalmente, y una vez finalizados los trabajos de emergencia y estabilización que ha ejecutado el Ministerio de Transportes, la vía ha reabierto los tres carriles de circulación a las tres de la madrugada. Los trabajos han permitido restablecer las condiciones de seguridad vial tanto en la estructura de la autopista como en el entorno. En paralelo, está previsto que la C-32 en sentido sur deje de ser gratuita a partir de la medianoche del lunes al martes.

“Quiero agradecer el trabajo que ha realizado las 24 horas del día el equipo del Ministerio, un trabajo ingente, inmenso, que ha sido muy importante para recuperar esta autopista”, afirmó este domingo el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel. La apertura de la vía ha coincidido con el inicio de la huelga de maquinistas este lunes.

Cortada desde el 21 de enero

El tramo cerró totalmente el miércoles 21 de enero a las 15.30 horas, un día después del accidente ferroviario mortal en Gelida, causado por el hundimiento de un muro de contención sobre las vías de la R4, que generó riesgos de inestabilidad en la infraestructura de la autopista. El sábado 24 se reabrió parcialmente un carril izquierdo, después de verificar su seguridad, pero los otros dos carriles siguieron cortados por obras en el talud. El 28 de enero se volvió a cerrar todo el tramo (de unos 3,5 kilómetros) por tareas de excavación y estabilización, y se estableció un plazo inicial de 15 días.  Este viernes, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, confirmó que, si todo seguía según lo previsto, el AP-7 se abriría el lunes y la vía estaría operativa aquel día.