"Inclinación o afección viva hacia una persona o cosa". La definición de amor del Institut d'Estudis Catalans se queda 'corta' para condensar todos los sentimientos que una persona puede sentir por otra. Embrollo de emociones, sensaciones pueden recorrer auténticas montañas rusas por el cerebro de una persona que siente amor o estima hacia alguien. "En general, en verano estamos más relajados, hecho que puede comportar que nos volvamos más hedonistas en busca de pareja, estando más predispuestos a dejarnos llevar", explica María Mavji, sexóloga y directora de operaciones en la plataforma de psicología TherapyChat a ElNacional.cat. "También entra en juego la autoestima y el hecho de que las altas temperaturas puedan afectar a nuestras emociones con la producción de oxitocina, endorfinas y serotonina, hormonas que suponen un papel importante a la hora de aumentar nuestro deseo sexual". Así, pues, todo parece indicar que los amores de verano tienen una cosa que no tienen los amores de invierno: una serie de factores que nos pasan por alto y que provocan unas condiciones idóneas para que dos personas se encuentren bajo una lluvia de estrellas.

¿Pero y después del verano qué? ¿Es posible que un amor de verano pase a ser alguna cosa más? "Evidentemente, es completamente posible que un amor de verano se convierta en una relación a largo plazo", destaca Mavji. "De hecho, el verano tiene todos los ingredientes necesarios para que sea un momento ideal para conocer a alguien". Por normal general, destacan que hay más tiempo de ocio donde poder desconectar, hacer planes o conocer gente nueva. El secreto también radica en bloquear, de manera temporal, la rutina. También ayuda que los niveles de estrés sean inferiores.

"Con esta desconexión tendemos a estar más relajados y en este estado pueden salir partes de nosotros que sus más impulsivas, incluso podríamos decir que nos volvemos más hedonistas". En este sentido, insiste también en el hecho que "las altas temperaturas pueden afectar más a nuestras emociones".

¿Puede una relación de verano pasar a una relación 'más consolidada'?

"Las primeras semanas que conocemos a alguien acostumbran a ser más intensas y realmente emocionantes, más todavía si lo hacemos en verano. Todo es nuevo, empezáis a conoceros mejor y durante un tiempo os veis atrapados en una burbuja", argumenta Mavji. ¿Sin embargo, qué pasa cuando se acaban las vacaciones, el tiempo de ocio y el buen humor? Las relaciones y las personas son complejas y hace falta tener en cuenta una serie de factores en el momento de plantearse hacer el paso.

Cuidar de las expectativas es clave. "Es muy importante que cuando tenemos este tipo de experiencias o a medida que vayan pasando los días, tengamos claro qué estamos buscando y qué está buscando el otro". En este sentido, Mavji resalta que lo más importante es estar alineados, pero para que eso pase hace falta tener mucha comunicación. Hablar las cosas es clave para el buen funcionamiento de cualquier relación. "Si una persona está más involucrada que la otra, el choque de realidad al final del verano puede resultar muy doloroso".

El autoconocimiento también es una parte muy importante. "Si recientemente has pasado por una ruptura y no has acabado de cerrar el luto y estás iniciando otra relación de nuevo, lo mejor sería centrarte en cuidar o sanar aquella situación dolorosa antes de comprometerse con alguien más. Si consideras que no estás pasando por un buen momento y que no podrás cumplir con las expectativas del otro, siendo sinceros se pueden evitar daños colaterales", insiste con énfasis Mavji.

La realidad también es subjetiva. En verano todo es más luminoso, más 'bonito' y podemos dedicar más tiempo a la otra persona porque tenemos más tiempo libre y más predisposición. "Si queremos intentar que esta relación dure en el tiempo, hay que tener en cuenta que este escenario solo se da unos meses el año y tendremos que conocer a la otra persona en su día a día".

Corazones pintados en la pared / Unsplash

¿Un amor de verano hace menos daño cuando se acaba?

Un amor es un amor. Hay más intensos y más cortos, de otros de más largos y no tan profundos. Sea lo que sea, un luto es un luto. "El luto forma parte de las rupturas, independientemente de su duración o contexto", puntualiza Mavji. "En este sentido, aunque la relación haya sido corta, la intensidad de los amores de verano hace que este tipo de rupturas puedan llegar a ser muy dolorosas".

En este sentido, la comunicación vuelve a coger un papel muy importante. "La manera como acababa esta relación es fundamental a la hora de hacer el luto. No es lo mismo haberlo hablado previamente entre las dos personas, no haya demasiados sentimientos o que te hagan un ghosting", es decir, que la otra persona desaparezca de la noche a la mañana sin dar ninguna explicación.

Desde el mismo portal constatan que hoy día es una manera "muy frecuente" de afrontar el final de una relación y eso puede provocar dolor a la otra persona. Si has sufrido un ghosting, insisten en que hay que recordar de manera permanente que "tú no eres culpable". "Es normal que aparezcan preguntas que te pueden poner en el foco a ti, pero no tenso control de cómo actúan los otros. Las acciones nos definen y el fantasma queda retratado con sus acciones". Así, Mavji subraya que "esta acción habla más sobre la otra persona que de ti".

Otra cosa importante que hay que hacer es conectar con las emociones. "Permítete sentir el dolor y la decepción, entendiendo que tiene más que ver con la otra persona que contigo". "El silencio también es una reacción. Lo mejor en estos casos para poder cerrar el capítulo de la manera más saludable y poder seguir avanzando es intentar no contactar con estas personas y centrarse en uno mismo".

"El daño psicológico que puede causar a la otra persona es lo mismo, cualquier tipo de rechazo activa en nosotros circuitos del dolor y hace falta saber como gestionar la ruptura y cerrar, de manera sana, estas relaciones," concluye Mavji.

 

 

 

Imagen principal: amor por horas, amor efímero / Unsplash