La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha criticado que varios países de la Unión Europea hayan introducido nuevas restricciones para los viajeros procedentes de China. En un comunicado, la asociación, que representa a unas 300 aerolíneas que concentran el 83% del tráfico aéreo mundial, ha asegurado que las restricciones de vuelos y los tests "han demostrado ser ineficaces a lo largo de la pandemia" y han señalado que imponer nuevas medidas a los vuelos de China no supondrá "ningún beneficio" para los países europeos dado que las variantes que circulan en el país asiático también "circulan ampliamente dentro de sus propias fronteras". El director general de la IATA, Willie Walsh, ha afirmado que los gobiernos "no han aprendido la lección" de la pandemia y ha tildado de "decepcionantes" las nuevas medidas anticovid.
Por otra parte, el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI Europe), que representa a 500 aeropuertos de 55 países, también ha lamentado que varios estados europeos "hayan impuesto unilateralmente restricciones sanitarias", unas restricciones que consideran que no concuerdan con "la experiencia ganada en los últimos tres años". "Volvemos a caer en un conjunto de restricciones injustificadas y descoordinadas que no tienen ningún tipo de base científica", ha criticado Oliver Jankovec, director general de ACI Europe, y ha añadido que "la coordinación en la UE ha fallado una vez más".

Las aerolíneas defienden que las restricciones son "ineficaces"
La IATA ha recordado que investigaciones hechas con la aparición de la variante ómicron concluyeron que los tests o las cuarentenas retrasaron dos días la llegada del pico de infecciones", pero que no tuvieron "ningún impacto" en la dimensión del pico, es decir, que al final no supusieron ninguna diferencia en la propagación de la infección. En este sentido, Walsh ha defendido que los gobiernos tendrían que escuchar el consejo de los expertos, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS)" y que se tendría que gestionar la covid sin recurrir a medidas que "cortan la conectividad internacional, perjudican las economías y destruyen puestos de trabajo".
ACI Europe también se ha añadido a esta crítica y ha apuntado que el Centro Europeo de Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la OMS han reconocido la "poca efectividad" de las restricciones en vuelos internacionales para detener la transmisión del virus. Así, aunque desde el Consejo Internacional de Aeropuertos reconocen que los estados tienen que mantener la vigilancia sobre el virus, consideran que estos tendrían que centrar los esfuerzos en aumentar la secuenciación genómica con el fin de identificar nuevas variantes. A este respecto, destacan que no se requiere hacer más tests a los viajeros y que es suficiente con testar las aguas residuales de los aeropuertos.