Adif ha dado a conocer que prevé acabar, antes de finalizar la semana, las inspecciones técnicas integrales de la red ferroviaria de Catalunya. El objetivo, según ha declarado el director de Construcción de Obras del organismo, Ángel Contreras, es "desbloquear" la totalidad de las líneas afectadas y resolver definitivamente la situación de emergencia técnica. Sin embargo, Contreras ha evitado ofrecer un calendario específico para la reactivación de cada tramo, señalando que la priorización se llevará a cabo según los resultados de las verificaciones y los protocolos de seguridad.
La magnitud de la incidencia ha resultado ser mayor de la inicialmente prevista. Adif ha informado que el número de actuaciones clasificadas como "de urgencia" en la infraestructura se ha incrementado de 23 a 29, después de que los equipos de revisión detectaran nuevos puntos críticos que requieren atención inmediata. Para hacer frente a esta situación, la empresa pública ha desplegado un operativo con unos cincuenta equipos especializados y aproximadamente 150 técnicos trabajando a gran ritmo en localizaciones estratégicas de todo el territorio.
Un error de software
En paralelo al esfuerzo técnico, el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, ha detallado la causa que originó el colapso sistémico de Rodalies. Según las investigaciones internas, el origen se encuentra en un "error" crítico en el software suministrado por una empresa externa, descartando de forma categórica cualquier hipótesis de "sabotaje". Como consecuencia directa de esta falla, Adif ya ha iniciado los trámites legales oportunos para reclamar responsabilidades a la compañía proveedora. Este proceso incluye la cuantificación de las pérdidas económicas y los daños operacionales derivados de la interrupción del servicio.
La interrupción técnica ha tenido un impacto en cadena sobre la operativa ferroviaria. Renfe, como principal operador, ha tenido que suspender, modificar y desviar cientos de servicios de largo recorrido y media distancia a lo largo de toda la semana. Para minimizar la afectación a los viajeros, se han habilitado servicios de transporte alternativo en autocar en las rutas más críticas, una medida que, no obstante, no ha podido evitar las importantes cancelaciones y retrasos acumulados.
Las organizaciones de usuarios y consumidores han expresado su preocupación por las reiteradas incidencias técnicas en el sistema ferroviario y ha anunciado que estudia acciones colectivas para reclamar compensaciones a los afectados. Por su parte, el Ministerio de Transportes ha reiterado su apoyo al plan de Adif para la restauración del servicio y ha señalado que exigirá "transparencia máxima" en la investigación de las causas y en el proceso de reclamación de responsabilidades.
El asunto pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de control ferroviario ante fallos técnicos y plantea cuestiones sobre la redundancia y la seguridad cibernética de las infraestructuras críticas. La prioridad inmediata, según Adif, sigue siendo la recuperación total y segura del servicio, mientras el debate sobre la resiliencia del sistema seguramente se abrirá paso en las instancias políticas y técnicas en las próximas semanas.
