Son tiempos extraños. El confinamiento puede provocar variaciones en nuestro estado de ánimo que afecten al desempeño de las funciones del día a día. Pero una cosa es que nos sintamos mal, a veces angustiados, que temamos por el futuro o que nos preocupemos por los seres queridos –algo absolutamente normal en esta situación– y otra que podamos estar a las puertas de una depresión.

Aunque los síntomas típicos de la depresión, como la tristeza o la desesperanza, pueden ser fáciles de reconocer, hay otros que pueden ser menos obvios. Los siguientes son algunos de los síntomas que conviene tener en cuenta.

Alteraciones en el apetito

Comer demasiado o muy poco puede sugerir la presencia de depresión. Algunas personas recurren a la comida para su comodidad, mientras que otras pierden el apetito o comen menos debido al bajo estado de ánimo. Los cambios dramáticos de peso también pueden exacerbar la depresión, ya que pueden afectar la autoestima de una persona. Además, existe un vínculo entre el exceso de grasa y el aumento de la inflamación en el cuerpo, lo que puede desempeñar un papel en el desarrollo o la mayor gravedad de los síntomas depresivos. 

Cambios en los hábitos de sueño

Existe un fuerte vínculo entre el estado de ánimo y el sueño. La falta de sueño puede contribuir a la depresión, y la depresión puede dificultar el sueño. Las personas con insomnio tienen 10 veces más probabilidades de tener depresión que aquellas que no lo sufren. Y no solo eso. Dormir demasiado también puede ser una señal de que una persona puede estar sufriendo depresión.

Fatiga

Sentirse excesivamente cansado es un síntoma muy común de depresión. Algunas investigaciones sugieren que más del 90% de las personas con depresión experimentan fatiga. Las personas que tienen cansancio severo o persistente, especialmente si va acompañado de otros síntomas, pueden tener depresión oculta. 

Pérdida de concentración

Cuando a una persona le cuesta seguir una conversación o pierde el hilo de sus pensamientos muy a menudo, presenta problemas con la memoria y la concentración, es posible que esté padeciendo una depresión. 

Desinterés

La pérdida de interés o placer en realizar actividades tanto cotidianas como placenteras es otro de los signos claros de depresión. Cuando una persona deja de disfrutar de cosas con las que antes era feliz o siente una cierta desafección hacia lo que le rodea, debería tomar medidas y consultar con especialistas.