Tal y como nos recuerda la OMS, cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares que por cualquier otra causa. El riesgo de padecer una patología de este tipo aumenta por factores como una alimentación poco saludable –con un bajo consumo de frutas y verduras y un consumo elevado de sal, azúcares y grasas–, el hecho de no hacer actividad física suficiente y otras cuestiones como la exposición a productos derivados del tabaco.

Ahora, con la llegada del verano, desde la Fundación Española del Corazón se han lanzado una serie de recomendaciones para aprovechar esta estación para practicar más deporte y cuidar la alimentación, de tal forma cuidemos la salud cardiovascular. Estas que se describen a continuación son las principales recomendaciones.

Hidratación

Con el calor, sudamos más y perdemos más agua. Por eso hay que reponer con más frecuencia los líquidos y beber antes de que tengamos sed. Como norma general se recomienda que los niños de entre 9 y 13 años consuman unos 2,1 litros diarios y las niñas, 1,9. A partir de esa edad, las mujeres deberían consumir al menos 2 litros diarios, algo más si están embarazadas o en periodo de lactancia, mientras que para los hombres la cantidad aconsejada es de 2,5 litros.

Hacer deporte en las horas de menos calor

Las personas que no hacen actividad física suficiente tienen entre un 20% y un 30% más de probabilidades de morir prematuramente que aquellas que hacen sí la llevan a cabo. En vacaciones tenemos más tiempo para disfrutarlo, pero es fundamental escoger bien la hora si practicamos ejercicio en el exterior. Lo ideal es evitar las horas centrales del día, cuando se dan las temperaturas más altas. Por eso los expertos aconsejan practicar deporte al amanecer o al atardecer. En cualquier caso, se recomienda evitar la franja horaria que va de las 12 a las 18 horas.

Mantener las rutinas de descanso

Aunque durante las vacaciones cambiemos nuestros horarios habituales, conviene mantener las rutinas de sueño durmiendo 7 u 8 horas diarias para reponer fuerzas. Según el estudio Sufficient sleep duration contributes to lower cardiovascular disease risk in addition to four traditional lifestyle factors (La duración suficiente del sueño contribuye a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular además de los cuatro factores tradicionales del estilo de vida), publicado en el European Journal of Preventive Cardiology, quienes duermen un mínimo de siete horas al día, reducen hasta en un 65% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea ha demostrado su eficacia en la prevención de la salud cardiovascular, como se puede comprobar en el estudio Predimed. Por eso es recomendable en esta época del año primar el consumo de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y menos carne y aceite de oliva.

Evitar las horas centrales para tomar el sol

Exponerse demasiado al sol en las horas centrales del día acentúa el riesgo cardiovascular en quienes son propensos a los problemas circulatorios o arteriales. Fuera de ese horario sí podemos tomar durante 15 o 20 minutos el sol con el objeto de sintetizar vitamina D, que a su vez tiene efectos cardioprotectores.