El cuerpo humano está constantemente expuesto a diversos actores ambientales, desde virus hasta bacterias y hongos, pero la mayoría de estos organismos microbianos no obtienen prácticamente ninguna respuesta de nuestra piel, que nos protege de todos estos microorganismos. Hasta ahora, no se sabía por qué se produce esto sin que la piel se muestre alterada o inflamada.
En un estudio llamado Cutaneous innate immune tolerance is mediated by epigenetic control of MAP2K3 by HDAC8/9 (La inmunotolerancia innata cutánea está mediada por el control epigenético de MAP2K3 por HDAC8/9) publicado en la revista Science Immunology, los científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego han identificado dos enzimas responsables de proteger nuestra piel y la salud general del cuerpo de innumerables intrusos microbianos potenciales. Estas enzimas, llamadas histonas desacetilasas (HDAC), inhiben la respuesta inflamatoria del cuerpo en la piel.
“Hemos descubierto por qué toleramos ciertos microbios que viven en nuestra piel, mientras que las mismas bacterias nos enfermarían gravemente si se exponen en otras partes del cuerpo”, asegura Richard Gallo, profesor de dermatología y presidente de la departamento de Dermatología de la Facultad de Medicina de UC San Diego. “En nuestra investigación, identificamos enzimas que actúan sobre el cromosoma de células cutáneas específicas que proporcionan tolerancia inmunitaria por parte de la piel”.
Las dos enzimas identificadas por el estudio, son clave a la hora de explicar el porqué de la protección ante virus y bacterias
Sin estas enzimas que le dicen a nuestras células que ignoren ciertas bacterias, tendríamos un sarpullido constante en la piel. Gallo y el resto de científicos han asegurado que el mecanismo potencial de cómo el ambiente puede interactuar y alterar la función celular es a través del control epigenético de la expresión génica.
Dentro de las células de la piel, las proteínas llamadas receptores tipo toll (TLR) permiten que las células perciban su entorno y los peligros potenciales. En la mayoría de los órganos, los TLR actúan como un sistema de advertencia que desencadena una respuesta inflamatoria a las amenazas. Pero en las células de la piel, las dos enzimas HDAC identificadas, HDAC8 y HDAC9, inhiben la respuesta inflamatoria.
La investigación se realizó inicialmente en modelos de ratón en los que HDAC8 y HDAC9 habían sido eliminados genéticamente. Como resultado, la piel de los ratones no pudo tolerar exposiciones microbianas o virales, lo que desembocó en una reacción inmunológica intensificada. Luego, el equipo reprodujo los hallazgos con células humanas en un plato de cultivo.
Gallo afirma que el trabajo podría cambiar la forma en que los médicos tratan ciertos tipos de inflamación de la piel u otras afecciones dermatológicas. “Esta es una forma completamente nueva de pensar sobre la regulación inmunológica de la piel”, asegura. “A través de alteraciones en la actividad de HDAC, hemos proporcionado una forma posible de explorar y calmar la inflamación innecesaria trabajando con las células de la piel. En el futuro, los medicamentos diseñados para activar o desactivar estas enzimas podrían ayudar a tratar las enfermedades de la piel como una alternativa a antibióticos”.