Los estudios sobre el microbioma intestinal siguen multiplicándose, ante la evidencia del papel que juega en nuestra salud. En los últimos años se ha venido constatando el papel que juegan los hábitos de vida en los microorganismos que pueblan nuestro intestino, pero un estudio de la Universidad de Notre Dame ha encontrado un componente genético con un peso mayor del que se pensaba.
En el estudio Gut microbiome heritability is nearly universal but environmentally contingent (La heredabilidad del microbioma intestinal es casi universal pero contingente ambientalmente), publicado recientemente en la revista Science, los investigadores descubrieron que la mayoría de las bacterias en el microbioma intestinal son hereditarias después de observar más de 16.000 perfiles de microbioma intestinal recogidos durante 14 años de una población de babuinos largamente estudiada en el Parque Nacional Amboseli de Kenia. Sin embargo, esta heredabilidad cambia con el tiempo, a lo largo de las estaciones y con la edad. El equipo también descubrió que varios de los rasgos del microbioma heredables en los babuinos también lo son en los humanos.
“El medio ambiente juega un papel más importante en la configuración del microbioma que los genes, pero lo que hace este estudio es alejarnos de la idea de que los genes desempeñan un papel muy pequeño en el microbioma”, asegura Elizabeth Archie, profesora del Departamento de Ciencias Biológicas e investigadora principal del estudio.
El microbioma intestinal realiza varias funciones. Además de ayudar con la digestión de los alimentos, crea vitaminas esenciales y ayuda a entrenar el sistema inmunológico. Esta nueva investigación es la primera en demostrar una conexión definitiva con la genética hereditaria, porque en estudios previos en humano se concluyó que solo del 5 al 13 por ciento de los microbios eran hereditarios.
El microbiona es mucho más hereditario de lo que se pensaba hasta ahora
En su trabajo, los investigadores utilizaron muestras fecales de 585 babuinos salvajes de Amboseli, por lo general con más de 20 muestras por animal. Los perfiles de microbioma de las muestras mostraron variaciones en la dieta de los babuinos entre las estaciones húmeda y seca. Las muestras recolectadas incluyeron información detallada sobre el hospedador, incluidos descendientes conocidos, datos sobre condiciones ambientales, comportamiento social, demografía y dieta a nivel de grupo en el momento de la recolección.
El equipo de investigación descubrió que el 97 por ciento de los rasgos del microbioma, incluida la diversidad general y la abundancia de microbios individuales, eran significativamente hereditarios. Sin embargo, el porcentaje de heredabilidad parece mucho más bajo, hasta solo el 5 por ciento, cuando las muestras se analizan en un solo punto en el tiempo, como se hace en humanos. Esto enfatiza la importancia de estudiar muestras del mismo anfitrión a lo largo del tiempo.
El equipo encontró evidencia de que los factores ambientales influyen en la heredabilidad de los rasgos en el microbioma intestinal. La heredabilidad del microbioma fue típicamente un 48 por ciento más alta en la estación seca que en la húmeda, lo que puede explicarse por la dieta más diversa de los babuinos durante la temporada de lluvias. La heredabilidad también aumentó con la edad, según el estudio.