Los menores están cinco horas al día con pantallas: Salut crea una guía para prevenir impactos "irreversibles"

Los adolescentes de entre 14 y 18 años dedican casi cinco horas al día de media a internet, el 74% dedica dos horas al día o más a las redes sociales y uno de cada dos chicos dedica más de dos horas diarias a jugar a videojuegos. Ante esto, el Departament de Salut avisa de que el excesivo uso de pantallas puede ocasionar daños "irreversibles" a niños y adolescentes: riesgos físicos, mentales y relacionales como retrasos en el desarrollo, caries, miopía, trastornos del sueño, problemas emocionales o exposición a violencias digitales. Es por este motivo que la conselleria que dirige Olga Pané ha presentado una guía de salud digital.

La subdirectora general de Addiccions del Departament, Lluïsa Conejos, ha presentado la nueva Guia de Salut Digital, elaborada con una minuciosa investigación y basada en unos 700 estudios científicos. Esta actualiza el anterior documento sobre la cuestión que la administración catalana publicó en 2022. Una de las novedades de la nueva guía es que, por primera vez, los impactos sobre la salud se han definido según el momento evolutivo del menor: desde los efectos en la primera infancia hasta los diferentes momentos de la adolescencia.

Conejos ha señalado que el uso de dispositivos está muy extendido, dado que el 99% de la población general tiene de algún tipo y el 82,4% de los jóvenes tiene teléfono móvil propio. Se accede a estos dispositivos desde edades muy tempranas, ya que el primer móvil se tiene de media a 10,8 años. Entre los alumnos de primaria, el porcentaje de alumnos con teléfono es del 51,6%, mientras que en la ESO la cifra se eleva hasta el 92,8%. Conejos ha señalado la importancia de retrasar el acceso a esta tecnología porque, al tener móvil, muchos niños y niñas acceden a las redes sociales cuando todavía no tienen capacidad de "discriminar y discernir" los contenidos que reciben. Asimismo, ha comentado que el uso intensivo de las redes puede reducir el tiempo disponible para estudiar, relacionarse con los amigos o hacer otras actividades.

En cuanto a los adolescentes, un 34% de los menores de 18 años presenta "un posible uso problemático de las redes sociales, asociado a aspectos como la pérdida de control, la persistencia en el uso, la preocupación excesiva por conectarse o el malestar cuando no pueden hacerlo". A su vez, un 23% sufre "un uso compulsivo, con síntomas como dormir menos o pasar menos tiempo con otras personas". En cuanto a los videojuegos, los indicios de posible adicción llegan al 10,7% entre los chicos y al 2,2% entre las chicas.

Entre los 0 y los 6 años, el análisis de Salut ha identificado posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje y del aparato motor, dificultades en la percepción de la realidad, sedentarismo y aumento de peso, miopía, alteraciones del ciclo circadiano y cambios en el funcionamiento cognitivo y emocional. También ha señalado el desplazamiento de las interacciones cara a cara. En los primeros años de vida, ha apuntado Conejos, el vínculo de seguridad y de presencia entre el bebé y las personas cuidadoras es clave. Según ha explicado, no gestionar este vínculo adecuadamente, a menudo porque los adultos están "poco presentes" o, incluso, "conectados a sus propias pantallas", puede tener un impacto irreparable en los pequeños.

De los 7 y a 11 años, la guía apunta a interferencias en el aprendizaje, un aumento del riesgo de miopía y de exceso de peso, trastornos del sueño y malestar emocional. Uno de los elementos que ha sorprendido a los expertos que la han elaborado ha sido la vinculación entre el uso de pantallas y la aparición de caries. "Está relacionado con el consumo de bebidas o alimentos azucarados delante de las pantallas", ha explicado Conejos.

En cuanto a la adolescencia, entre los 12 y los 15 años y entre los 16 y los 18, se han identificado, entre otros efectos, una menor interacción cara a cara y la sustitución de otras actividades, una disminución de la capacidad de atención e interferencias en el aprendizaje. El análisis también ha señalado cuestiones relacionadas con la privacidad y la intimidad, el malestar emocional, la sintomatología ansiosa y depresiva, la autoestima y el ciberacoso.

Medidas y recomendaciones que deben implicar a la familia, cuidadores y educadores

A estos efectos se añaden alteraciones en la calidad del sueño, violencias digitales, impactos en la imagen corporal, otros problemas físicos, la promoción de hábitos no saludables y la presencia de "patrones oscuros", dinámicas de azar y micropagos. Conejos también ha admitido que el exceso de pantallas podría estar relacionado con los malos resultados del informe PISA. "Los adolescentes con índices bajos en estas evaluaciones seguramente vienen de antecedentes previos en la infancia en que el aprendizaje no ha sido todo lo rico que hubiera debido y en que el uso de pantallas también ha tenido presencia", ha apuntado.

Aparte, la subdirectora de Adiccions ha señalado la relación entre una conexión muy intensa a las pantallas y las relaciones presenciales. Según Conejos, "el niño y el adolescente que tiene una conexión muy intensa a las pantallas, es mucho más probable que tengan después dificultades en su relación con los demás en el nivel presencial de la relación humana". También ha puesto el acento en la relación con uno mismo y en la regulación emocional: con la construcción de la identidad en las redes sociales, ha advertido que, cuando esta identidad no se ajusta a la realidad, puede dificultar la conexión con aquello que la persona siente y con lo que le pasa.

A partir de la diagnosis que ha hecho Salut, el Govern definirá una serie de medidas y recomendaciones para "prevenir" y reducir estos riesgos, que espera que se desarrollen en colaboración con otros departamentos de la Generalitat. Conejos ha remarcado que las propuestas deben proporcionar herramientas y estrategias a las personas adultas que rodean a los jóvenes, porque "deben implicar al conjunto de su familia, de sus cuidadores, de los educadores en general y de las personas adultas que están a su alrededor".

Illa propone prohibir la inteligencia artificial (IA) en las escuelas hasta los 14 años

Al hilo de la presentación de la nueva guía, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha planteado este martes prohibir la inteligencia artificial (IA) en las escuelas hasta "el umbral de los 14 años" y "potenciar la lectura" entre las nuevas generaciones. En una entrevista este martes por la mañana en RAC1, el president ha señalado que "las pantallas, en general, generan adicción" y ha subrayado que las medidas que ha puesto sobre la mesa se basarán en "criterios científicos" y buscarán el "bienestar digital". "Hay ventajas en las pantallas, pero también hay riesgos importantes. Se debe buscar el equilibrio", ha añadido Illa.