Un menor de 17 años se encuentra ingresado en estado muy grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de Manresa afectado por tétanos. El paciente pertenece a una familia que rechaza las vacunas y contrajo la enfermedad por las heridas causadas por una fractura después de una caída, según avanza el diario El País y han confirmado fuentes del Departamento de Salud. A causa de las convicciones de la familia, el joven no había sido inmunizado y ha acabado desarrollando esta infección. El paciente se cayó hace unas dos semanas y fue atendido de una fractura y diversas heridas en un centro hospitalario y posteriormente volvió a casa. Pocos días después empezó a presentar síntomas neurológicos, como espasmos y rigidez, que son característicos del tétanos, por lo cual fue trasladado al hospital, donde acabó siendo ingresado en la UCI. Cataluña no registraba un caso de tétanos desde el 2013.

¿Qué es el tétanos y cómo se contrae la enfermedad?

El tétanos es una enfermedad infecciosa aguda y potencialmente mortal causada por la bacteria Clostridium tetani, un bacilo anaerobio grampositivo que produce esporas resistentes presentes prácticamente en cualquier parte del medio ambiente, pero particularmente en el suelo, el polvo, las heces de animales y en objetos contaminados, o herramientas oxidadas como clavos, agujas, púas, etc. Las esporas, que son muy resistentes al calor y a la mayoría de los antisépticos, pueden vivir durante años.  Entran al cuerpo a través de heridas abiertas (cortes, pinchazos, quemaduras o laceraciones), germinan en condiciones anaerobias y liberan la toxina tetanospasmina, que viaja hasta el sistema nervioso central y bloquea neurotransmisores inhibidores como el GABA y la glicina. No se transmite de persona a persona, y la recuperación no confiere inmunidad natural.

¿Qué síntomas da y cómo se trata?

El tétanos se manifiesta con rigidez muscular progresiva (trismo o “mandíbula cerrada”), espasmos dolorosos en el cuello, la espalda y el abdomen, dificultad respiratoria o al tragar; sudoración y taquicardia. También fiebre, dolor de cabeza y cambios en la tensión arterial o la aceleración de la frecuencia cardíaca. Puede derivar en fracturas, neumonía o paro cardíaco. El período de incubación es de 3 a 21 días, pero habitualmente es de unos 10 días. El tétanos es una emergencia médica que necesita atención hospitalaria, tratamiento inmediato con inmunoglobulinas humanas antitetánicas, cura enérgica de la herida, fármacos para controlar los espasmos musculares, antibióticos y vacunación antitetánica. Las personas que se recuperan del tétanos no tienen inmunidad natural y pueden volver a infectarse, por lo que deben vacunarse.

¿Cómo se puede prevenir?

Aunque cualquiera puede contraer el tétanos, esta infección es completamente prevenible al 100 % con la vacunación pertinente. Por ello, no es un problema de salud pública en países con cobertura vacunal alta, como es el caso de Cataluña o el Estado español. La primera vacuna. En Catalunya, la cobertura vacunal contra el tétanos es muy alta en la infancia, superando el 95 % en la primovacunación hexavalente, que incluye tétanos, difteria, tos ferina, polio, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo b. La primera se pone cuando el bebé tiene dos meses, la segunda con cuatro y la tercera con seis meses. Posteriormente, hay otra vacuna de refuerzo a los 18 meses, a los 6 años (que en Cataluña tiene una cobertura alrededor del 96-97 %) y a los 14 años. Durante la edad adulta también se recomienda un refuerzo de la vacuna del tétanos cada 10 años, después del último refuerzo, aunque hay estudios que afirman que no necesitan vacuna de refuerzo para el tétanos o la difteria si ya recibieron las correspondientes vacunas cuando eran niños. Las coberturas para dosis de recuerdo en adultos están alrededor del 20-40 %.