Cada vez que una persona quiere comprar un producto estético para mejorar la calidad de su piel se encuentra ante el dilema de distinguir cuáles son los ingredientes que realmente funcionan. Porque mirar el envoltorio de alguno de estos productos supone leer una larga lista de nombres de los cuales, la mayoría de la población, no tiene conocimiento si realmente son efectivos o no.

Es normal que cada cierto tiempo aparezcan nuevos ingredientes, porque la investigación avanza y se descubren nuevas propiedades o productos que funcionan. Pero también es verdad que existe mucho marketing y no siempre todo lo que se vende tiene una acción efectiva sobre la piel.

También es verdad que hay que tener en cuenta el tipo de piel que tiene cada uno, porque no funcionan igual los mismos ingredientes para una persona con piel seca que grasa. Las pieles más sensibles no toleran determinados ingredientes, mientras que para lo que sufren patologías como el acné, puede haber algunas contraindicaciones. Por eso, lo más recomendable en primer lugar es acudir a un dermatólogo que determine el tipo de piel que tiene la persona en concreto.

En cualquier caso, estos son cinco ingredientes que han demostrado su eficacia en laboratorio, por lo que pueden ser adquiridos con la tranquilidad de que realmente pueden ser útiles para la piel:

Ácido azelaico

Este ácido tiene propiedades antiinflamatorias que lo convierten en un tratamiento eficaz para el acné y otras patologías como los eccemas o la rosácea como lo demuestra esta revisión llevada a cabo por expertos de la Universidad de Birmingham. También ayudan a la cicatrización de las heridas. Generalmente, los productos que contienen un 15 por ciento de ácido azelaico necesitan receta médica, pero los que tienen un 10 por ciento o menos suelen estar disponibles sin ella.

Palmitato de ascorbilo

Este ingrediente, formado por el ácido ascórbico (vitamina C) y el ácido palmítico que dan lugar a una forma liposoluble de vitamina C, se utiliza en productos para el cuidado de la piel para ayudar a proteger contra el daño de los radicales libres, aumentar la producción de colágeno, reducir la hiperpigmentación y luchar contra el envejecimiento cutáneo.

Ungüento para la piel   Unsplash
Ungüento para la piel. Foto: Unsplash

Vitamina E

La vitamina E es un potente antioxidante que puede proteger las células de la piel del daño de los radicales libres y fortalecer la barrera de la piel. Puede combinarse con la vitamina C para reducir los riesgos de cáncer de piel y daño solar.

Retinol y retinoides

Se usa en productos cosméticos para prevenir la aparición de arrugas, suavizar líneas finas y como tratamiento contra el acné, gracias a sus beneficios antiinflamatorios y a que exfolian la piel a nivel celular.

Niacinamida

Se trata de vitamina B3 y es eficaz para reducir el enrojecimiento al actuar como antiinflamatorio. También se utiliza para aclarar la piel, reducir la apariencia de líneas finas y arrugas y proporcionar protección frente a los rayos UV.