Gran parte de las mujeres con problemas de infertilidad presentan una reserva ovárica baja. Este hecho suele tener un impacto también en su respuesta a los tratamientos de estimulación ovárica y las posibilidades de conseguir un embarazo si deciden realizar una Fecundación in vitro (FIV). Por este motivo, los especialistas investigan diversas estrategias con la finalidad de mejorar sus resultados reproductivos.

Una de ellas es el uso de la administración de testosterona a través de la piel. El motivo es que, aunque los niveles de testosterona son mucho más bajos en mujeres que en hombres, esta hormona es necesaria para ambos. En la mujer, la producen los ovarios y las glándulas suprarrenales y se ha observado que interviene de manera directa e indirecta en el desarrollo folicular. Además, algunos estudios iniciales apuntaban hacia un potencial efecto beneficioso de la administración de testosterona en el desarrollo de los folículos y la acción de la hormona folículoestimulante (FSH). Sin embargo, la mayor parte de estos trabajos no han sido concluyentes debido a la falta de evidencia sólida sobre su eficacia, la limitación en cuanto al tamaño de la población estudiada, la falta de un acuerdo uniforme en cuanto a la dosis aplicable o la duración del tratamiento.

Por eso, un grupo de investigadores de diversos países europeos, liderado por el Dr. Nikolaos Polyzos, Director Científico del Grupo Dexeus Dona y presidente de la Fundación Dexeus Dona, decidió poner en marcha un ensayo clínico aleatorizado triple ciego y controlado con placebo sobre una amplia muestra de pacientes, con la finalidad de evaluar si la administración previa de testosterona por vía transdérmica a través de un gel, podía mejorar las tasas de embarazo clínico - es decir, confirmado mediante ecografía y latido cardíaco— en mujeres con baja reserva ovárica que tenían previsto realizar un tratamiento de Fecundación in vitro.

En total, participaron 288 mujeres de entre 18 y 43 años de diferentes países europeos. De las 288 participantes, 135 fueron asignadas al grupo que recibió testosterona transdérmica (5,5 mg en forma de gel) una vez al día durante 9 semanas antes de iniciar el tratamiento de estimulación ovárica, y 154 recibieron un placebo. Los investigadores observaron que las tasas de embarazo clínico no difirieron significativamente: fueron de un 15,7 % en el grupo al que se administró la testosterona y 14,9 % en el grupo placebo.

De acuerdo con los resultados, los autores concluyen que la administración de andrógenos por vía transdérmica de manera previa al tratamiento de estimulación ovárica en pacientes que presentan una baja respuesta no comporta una mejora significativa en los resultados reproductivos, por lo que no se recomienda su utilización de manera genérica como tratamiento coadyuvante en ciclos de FIV/ICSI. Los resultados de este trabajo permitirán evitar el retraso en el inicio del tratamiento que comportaba la administración previa de la testosterona, así como dirigir la investigación hacia otras estrategias complementarias que puedan ser más efectivas para mejorar los resultados reproductivos en FIV.

En la investigación han participado 10 centros de cuatro países europeos (España, Suiza, Bélgica y Dinamarca), 4 de ellos españoles: el Hospital Universitario Dexeus, Hospital Clínic de Barcelona, Hospital 12 de octubre y Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.