Con la llegada del mal tiempo, algunas personas experimentan más dolores articulares o nerviosos. La ciencia dice que no existe evidencia científica acerca de la relación entre el frío o la humedad y estas afecciones, pero cuando comienza el invierno las consultas se suelen llenar de pacientes que muestran este tipo de dolencias.

La ciática es una de las causas de estas visitas al médico. Se llama así porque es consecuencia del dolor que produce la irritación del nervio ciático, que se comprime en la columna vertebral inferior. El nervio ciático es el nervio más largo y ancho del cuerpo humano, que controla varios músculos en la parte inferior de las piernas y es el que proporciona sensibilidad en la zona.

Se suele presentar como un dolor punzante en cualquier parte del nervio ciático, desde la zona lumbar, las nalgas y hacia abajo por la parte posterior de cualquiera de las piernas. Otras personas sienten sensación de hormigueo en los pies y dedos de los pie. Generalmente se tratan con medicamentos como el ibuprofeno y un cierto movimiento. Porque, aunque parezca contraproducente, lo cierto es que para este dolor está indicado hacer algún tipo de ejercicio. Estos son algunos de ellos.

Abdominales

Es importante fortalecer los músculos del abdomen para mejorar el dolor. Un ejemplo son los abdominales, que consisten en tumbarse boca arriba con las manos en la nuca y levantar el tronco.

La plancha

Otro ejercicio que puede ayudarnos a fortalecer los músculos. Se hace apoyando las manos o los codos sobre el suelo y levantando el cuerpo con los pies apoyados en el suelo.

La plancha

El ejercicio de la plancha se comienza con las cuatro extremidades apoyadas

Estiramiento de la espalda

Tumbándose boca abajo, apoyado el abdomen en el suelo y estirando con los brazos la parte superior del tronco hacia arriba.

Rodillas al pecho

Otro ejercicio muy recomendado. Consiste en llevarse las rodillas al pecho y aguantar durante unos segundos tumbados sobre el suelo o una cama firme. Y en esa misma postura, alternar doblando una rodilla y después otra aguantando con las manos para estirar lo máximo posible el nervio.

Rodilla al pecho

La ciática mejora con el ejercicio de llevar las rodillas al pecho

Rotaciones

Acostado boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo y os hombros firmemente apoyados, hay que girar suavemente las rodillas dobladas hacia un lado y mantener la posición durante unos segundos. Después, volver al centro y girar hacia el lado opuesto.

Caminar

Al paso que se pueda, pero es aconsejable caminar todos los días un poco para reactivar la circulación en las piernas.

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