El hemisferio izquierdo y derecho de nuestro cerebro se encargan, por separado, de determinadas habilidades cognitivas. Eso es al menos lo que la ciencia ha concluido hasta ahora. En las personas, el lenguaje se procesa predominantemente en el hemisferio izquierdo, así como las actividades que se desarrollan con la mano derecha. La lateralización funcional se refleja en la asimetría morfológica del cerebro. Los hemisferios izquierdo y derecho difieren sutilmente en su anatomía, la distribución de las células nerviosas, su conectividad y su neuroquímica.

Las asimetrías pueden ser incluso visibles en algunas pruebas y son importantes para la función y cognición del cerebro humano. Es decir, hasta ahora se pensaba que esta diferenciación era algo único de la especie humana y que no era compartido por otras especies, lo que significaba un aspecto fundamental de la evolución de los homínidos.

Gorila

Sin embargo, lo cierto es que es un campo en el que aún persisten muchas incógnitas. De hecho, hasta ahora y según los datos disponibles, los científicos han interpretado que muchos aspectos que tienen que ver con la asimetría cerebral son fruto de la evolución más reciente, después de la diferenciación entre el hombre y el chimpancé.  

Ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y de la Universidad de Viena, han medido la magnitud y el patrón de asimetría de humanos y simios y se han encontrado con un descubrimiento sorprendente: la magnitud de la asimetría es casi la misma en ambas especies. Solo los chimpancés son, de media, menos asimétricos que los humanos, los gorilas y los orangutanes. Es decir, que la diferenciación entre hemisferios es anterior a la especialización de la especie humana.

Además, se encontraron con que además de los chimpancés, también los gorilas y los orangutanes muestran el patrón de asimetría descrito anteriormente como típicamente humano: el lóbulo occipital izquierdo, el lóbulo frontal derecho, así como el polo temporal derecho y el lóbulo cerebeloso derecho que se proyecta más que sus partes contralaterales. Curiosamente, los humanos analizados presentaban una menor consistencia en esta asimetría con mucha variación individual en torno al patrón más común. Precisamente esta variación se interpretaba como un signo de una mayor modularización funcional típica del desarrollo del cerebro humano y ahora resulta que las otras especies lo tienen aún más desarrollado que la nuestra

Sección cerebro

Por ejemplo, las proyecciones diferenciales del lóbulo occipital y el cerebelo están menos presentes en humanos que en los grandes simios. Este hallazgo es interesante porque el cerebro de los humanos experimentó cambios evolutivos dramáticos y parece que su asimetría también se vio afectada. El hallazgo de un patrón de asimetría compartida pero una mayor variabilidad en humanos ofrece de nuevo muchas dudas para la interpretación de la evolución del cerebro humano.

La asimetría ya no puede interpretarse como evidencia de la lateralización cerebral funcional específica del ser humano. Y este patrón de asimetría compartida del cerebro ya evolucionó antes de que se originara el linaje de los hombres. La investigación abre todo un abanico de posibilidades para ampliar los estudios acerca de la evolución del cerebro, con las aplicaciones que esto puede tener en el campo de la neurología, donde todavía existe un gran desconocimiento acerca del comportamiento humano.

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