Cristina Villanueva (Barcelona, 1959) es doctora especializada en medicina estética y cirugía plástica i estética desde que salió de la Universidad, cuando empezó a trabajar con un conocido cirujano plástico. Lleva más de 30 años dedicándose a eso y 18 trabajando con Botox. Precisamente por eso, nos explica todas las ventajas que nos da, no solo para quitarnos arrugas o cambiar la expresión facial para hacer ver que estamos menos cansados, sino también nos cuenta todos sus efectos a nivel terapéutico. Seguramente, en poco tiempo, el Botox servirá para calmar dolores crónicos como contracturas o codos de tenista, pero, ahora mismo, ya se usa desde hace treinta años para frenar los tics, las parálisis cerebrales o, incluso, para ser más felices cambiando, tan solo, la expresión del ceño, ya que tu cerebro asocia la expresión de enfado con un enfado real. Si cambiamos eso, podemos llegar a combatir el mal humor y hasta la depresión.

¿Cómo ha evolucionado la cirugía estética?

Una cosa es la cirugía estética y otra la medicina estética. Las dos han evolucionado mucho, pero lo que ha evolucionado más es la medicina estética porque antes casi no teníamos ninguna herramienta y ahora tenemos muchas sustancias como el Botox y el ácido hialurónico, que nos permiten prevenir más el envejecimiento.

¿La medicina estética sirve para retrasar la cirugía, pues?

Sí, y para prevenir el envejecimiento, también. Igual que en cualquier rama de la medicina, que cada vez se incide más en la prevención, en la medicina estética también. Si tu empiezas a tratarte con 40 años, los resultados serán mejores que si empiezas a los 60 porque llegarás mejor. Es lo mismo que cuidarse con la comida o el ejercicio.

Si has tenido mucho acné, no esperes a los 40 años para tratarte con Botox

¿Cuál sería una buena edad para empezar el tratamiento?

Es según cada caso. Pero si hay personas que ya tienen cicatrices porque han tenido mucho acné se podrían empezar a tratar más jóvenes y no esperarse a los 40, que se verán más las cicatrices. Si te empiezas a tratar más pronto, el propio organismo tiene más capacidad para regenerarse.

¿Es un tratamiento que tiene que ser constante o puedes dejarlo y mantenerte?

Si tú quieres conseguir resultados constantes, tienes que ser constante. Si paras en algún momento, no pasa nada porque todo ese tiempo queda ganado. No es aquello que dice la gente de que el día que te lo dejas de hacer te desmoronas, no es verdad. Simplemente el tiempo que has estado bien cuenta como tiempo que no has ido envejeciendo al mismo ritmo.

¿Reatrasamos así el envejecimiento?

Tengo una paciente que no venía desde hacía dos años y dice que igualmente está mejor que cuando empezó a tratarse hace 10 o 12 años. Si tú estás bien, no tiene sentido que la piel de un día para el otro se desmorone. Pero claro, cuando tu dejas de hacerte algo, la piel que va a salir es la de la edad que tienes.

¿Tenemos miedo aún del Botox?

La gente sigue teniendo mucho miedo porque se le atribuyen todos estos labios horribles y las caras hinchadas. Eso no es del Botox, sino de los rellenos mal hechos. El Botox es muy desconocido, en general, porque la gente no conoce la historia y tampoco se puede hacer propaganda porque es un medicamento.

El Botox se empezó a usar para tics y parálisis cerebral y más del 65% de las ventas son de terapéutica

¿Nos sirve para algo más que para sacar arrugas y cambiar la expresión facial?

El Botox cumplirá más de 30 años en el mercado y se empezó a utilizar en terapéutica, en los tics de los ojos, en los niños que sufren de parálisis cerebral… Todo eso, la gente lo desconoce y más del 65% de las ventas son de terapéutica, no de estética; pero solo se conoce la parte de la estética.

Entonces, ¿para qué más podemos usarlo?

Cualquier cosa que afecte al músculo y tenga una espasticidad le hará efecto porque el Botox, por su manera de actuar, ejerce sobre un neurotransmisor que transmite el impulso del cerebro al músculo. Tiene indicaciones tan diferentes como puede ser la parálisis espástica de un niño, en un ictus en adultos, la tortícolis espasmódica, los tics de la cara, la sudoración o, incluso, a la gente que todo el rato hace pipí.

La mayoría, no conocíamos estos efectos del Botox…

Si se conocieran las indicaciones del Botox, la gente tendría más confianza porque hace muchos años que se utiliza, aparte de que en terapéutica se usan dosis mucho más altas que en estética porque no es lo mismo pinchar un brazo o una pierna, que el músculo de la frente.

El Botox ya se usa para la migraña crónica y tiene efectos también sobre el dolor crónico

¿Qué efectos tiene?

Las últimas investigaciones apuntan que se podría utilizar también para el dolor crónico y, de hecho, ya han aprobado la indicación para la migraña crónica. Tiene efectos también sobre el dolor y ahora lo están estudiando. Si tienes una contractura muy bestia que te produce mucho dolor, el dolor te produce más contractura, te pones un poco de Botox y así corta la pescadilla esa que se muerde la cola.

Si el Botox paraliza, ¿en el sitio dónde nos pinchen porque tenemos un dolor crónico, perderemos movilidad?

Están investigando cómo una parte de la molécula puede actuar sobre el dolor. Claro, tienes que tratar el dolor, pero sin quitar movilidad al músculo. Tratan el codo de tenista con Botox, pero hay que tener muchísimo cuidado porque como te afecte al músculo, no puedes mover bien el brazo. Están intentando ver qué parte de la molécula tiene efectos sobre el dolor y cuáles sobre el músculo. Si lo consiguen será un hito impresionante porque te pueden quitar con un solo pinchazo el dolor por cuatro meses.

El uso del Botox en estética lo descubrió una oftalmóloga canadiense hace 20 años por casualidad

¡Qué buena noticia!

Sí, pero todo esto es desconocido aún para el público en general y para la mayoría de médicos, excepto si son de una especialidad que utilice la toxina. Los médicos rehabilitadores lo usan mucho para la rehabilitación de personas con problemas para caminar, de los ictus o los tics. El uso del Botox en estética lo descubrió una oftalmóloga canadiense hace 20 años por casualidad.

Interesante.

El problema del Botox en ese sentido es que dura entre cuatro y seis meses el efecto. Cuando dejan de tratarse, los niños espásticos vuelven a tener espasticidad. La velocidad a la que vuelve el problema dependerá del tipo de enfermedad de qué se trate. Pero es reversible totalmente, tanto en estética, como en terapéutica. Se tiene que ir haciendo el tratamiento. Con estética, eso es una ventaja porque puedes ir adaptando el tratamiento a la edad. Con 34 años te puedes permitir el lujo de no tener ninguna pata de gallo, pero con 60 alguna sí que debes de tener.

¿Cómo se nota la pérdida de efecto del Botox? ¿Es progresiva?

El día que te haces el tratamiento, no notas nada. Lo empiezas a notar el tercer o cuarto día y gradualmente te va haciendo efecto. Se te va relajando la expresión, se te ve cara de descansada y, a partir del cuarto mes, empieza el movimiento y empiezas a perder la cara de descansada, aunque las arrugas tardan más en salir.

¿Qué buscan más los clientes: acabar con las arrugas o mejorar la expresión de manera más natural?

Ahora no nos fijamos tanto en las arrugas, sino en la expresión, como quitar la expresión de enfadada, que te da otro aspecto muy diferente. Incluso hay artículos publicados de que mejora el estado de ánimo porque esas personas que siempre llevan el ceño fruncido envían al cerebro un mensaje de que están enfadados y, al final, lo están. Si tú les quitas esto, hay mucha gente que te dice: "Yo me siento más feliz cuando llevo el tratamiento".

¿Más felices porque se ven más jóvenes?

No es solo porque te veas mejor, sino porque igual que tú conoces en que posición tienes el pie, aunque no lo mires, tu cerebro es receptivo a la posición de la musculatura de la cara. Si estás todo el día con el ceño fruncido, envías al cerebro el mensaje de que estás enfadado. Darwin ya explicó cómo las caras cambian el carácter, no es nada nuevo.

El Botox ayuda al tratamiento de personas con estados de depresión que suelen tener el ceño fruncido

Entonces, ¿el Botox cambia el estado de ánimo?

Hay estudios publicados. El Botox ayuda al tratamiento de personas con estados de depresión que suelen tener el ceño fruncido; ayuda a sentirse mejor.

¿Podríamos decir que se ha abierto una tercera vía con el Botox? La estética, la terapéutica y ahora la emocional…

No está indicado en el producto, pero empiezan a haber artículos publicados, que eso es lo primero. Igual que la aspirina se usa para el dolor de cabeza, pero se empezó a ver como preventiva de los infartos porque tiene un efecto sobre licuar la sangre. Primero salió en artículos y luego salió como una indicación en el folleto del medicamento. Al Botox, cada año le van aprobando indicaciones nuevas porque es muy versátil.

¿Cuál es el problema más recurrente por el que los clientes acuden a tu consulta?

Yo me dedico solo a medicina facial. Hay gente que viene porque quiere quitarse la arruga del entrecejo y gente que simplemente quiere mejorar. También hacemos más tratamientos porque el Botox no lo arregla todo. Solo sirve para el tercio superior, aunque ralentiza el envejecimiento.

Hay personas que, con 85 años, te dicen que no tienen problemas de arrugas porque ya tienen el tratamiento interiorizado

¿Si haces un tratamiento con Botox, te mejora la expresión con los años?

Yo empecé a usarlo en 1999 y hay fotos de gente que está mejor ahora que entonces. Está clarísimo que produce efecto. Hay personas que, con 85 años, te dicen que no tienen problemas de arrugas porque ya tienen el tratamiento interiorizado. Eso me lo dice mucha gente porque el resultado es muy natural.

¿Funciona por dosis?

Sí. Puedes paralizar o relajar. Si paralizas parece que seas de plástico, por eso buscamos relajar, para que parezca natural y puedas mover un poco la cara. A la gente que no mueve nada más que la boca le queda horrible.

Es antinatural.

Otra de las cosas hacia las que ha evolucionado la medicina estética es hacia la naturalidad. También depende de los países. Por ejemplo, los americanos prefieren parecer más de plástico, pero incluso dentro de España, en cada provincia hay intereses distintos. El carácter influye.

¿Vienen hombres a tu consulta?

Sí, cada vez más, aunque hay más mujeres que hombres.

Cada vez más hay pacientes más jóvenes que quieren prevenir y gente más mayor, que nunca se ha hecho nada, pero dicen: '¿por qué no?'

¿Les da vergüenza?

No porque, además, algunas veces, viene el marido de la paciente que le has quitado el ceño y como los hombres tienen mucho, vienen a sacárselo porque les da sensación de pesadez y de mal humor. Y cada vez más hay pacientes más jóvenes que quieren prevenir y gente más mayor, que nunca se ha hecho nada, pero dicen: "¿por qué no?".

¿Cuál es la media de edad?

En general, a partir de los 40, que es cuando empieza a decaer la cosa. Pero depende de cada persona, de los rasgos faciales que tengas, de tus movimientos… Puedes tener 28 años y tener un ceño brutal y hay gente que con 50 que no tiene nada. La genética influye mucho.

Los sitios donde ofrecen precios tan baratos, es que algo falla

¿Sigue habiendo tanto fraude?

Hay muchísimo intrusismo porque cualquiera se pone con eso. Es un medicamento supercontrolado, pero, como en todo, hay un mercado negro. Los sitios donde ofrecen precios tan baratos, es que algo falla.

¿A partir de qué precio nos podemos fiar?

Es muy dosis-dependiente y por eso es difícil de decir, pero por debajo de 500 euros es raro que haya algo.

¿Qué nos puede pasar si nos lo hacen mal?

Por suerte, los efectos no son muy graves. Pueden salir alergias, por ejemplo. Pero eso no es un bolso que te compras en el chino, te lo estás inyectando. Además, hay que valorar al profesional, también.

Si haces una dieta ecológica y de productos de proximidad, tienes menos déficit de nutrientes

¿Qué es la micronutrición?

Son micronutrientes y minerales que nos faltan en la dieta. Hacemos una dieta de cultivos intensivos, como el pollo que engordan en dos semanas, y les faltan nutrientes. Hay una serie de nutrientes que se pueden tomar como suplementos. Si tú haces una dieta ecológica y de productos de proximidad, tienes menos déficit de nutrientes.