Para los niños que sufren Trastorno del Espectro Autista (TEA), cualquier cambio en sus vidas supone un auténtico reto y contratiempo. Están acostumbrados a su rutina y todos los problemas derivados del confinamiento están alterando gravemente sus vidas. 

De ahí que las autoridades sanitarias hayan reconocido como causa de fuerza mayor su salida a la calle y hayan permitido que puedan ir acompañados. Esta excepción es, sin duda, una gran ayuda para ellos. Pero… ¿qué ocurre durante el resto del día?¿Cómo han de comportarse los padres para explicar que el confinamiento se alarga y que van a estar aún más días así?

Niño pintado

Consejos

El primer consejo y más importante es explicarles en todo momento lo que está sucediendo y el alargamiento del confinamiento de la manera en que ellos lo pueden entender. En estos casos, los pictogramas o cuentos que se suelen utilizar con estos niños son muy útiles. No hace falta caer en dramatismos, sino hacerles ver que es algo temporal, que durará unos días determinados y que luego podrán hacer vida normal. En segundo lugar hay que concienciarles bien de los hábitos que deben seguir: lavarse las manos, utilizar mascarillas o guantes, guardar la distancia social correspondiente. 

Otro buen consejo, este para todo el mundo pero especialmente para este colectivo de la población, es establecer una rutina diaria que se parezca en la medida de lo posible a la que seguía de forma habitual. Se pueden hacer los ejercicios de clase por la mañana, mantener las horas de las comidas, descansar en los ratos habituales, hacer actividades en casa en el horario de extraescolares y terapia. De esta forma, y marcando unos objetivos claros sobre los que hay que informarles se podrá reducir el impacto que todos estos cambios están provocando en sus vidas. 

Además, hay que intentar mantener su motivación y evitar que puedan tender hacia el desánimo y la apatía, por lo que ofrecerles actividades novedosas para el aprendizaje y fomentar su autonomía personal son también dos buenas herramientas para sobrellevar estos días. 

Niño corazón

También es importante que puedan regular sus emociones mediante actividades que les permita desarrollar conductas que les ayuden a mantener una actividad física y emocional habitual. Los ejercicios repetitivos, los juegos sensoriales, los circuitos o los movimientos como saltar pueden ser muy adecuados, de hecho son los que suelen realizar en las terapias y han demostrado su eficacia a la hora de regular las conductas de estos niños y adolescentes. 

Aunque al principio, algunos de estos niños que salían fueron objeto de señalamiento público en algunas zonas, hoy en día existe una concienciación acerca de lo importante que es para estas personas y sus familias el hecho de poder salir a la calle y evitar de esta forma alteraciones graves de su conducta que podrían ser contraproducentes. Por este motivo, acordar con ellos las salidas y anticiparlas es fundamental para su buen estado anímico.