El ordenador para hacer teletrabajo. El móvil para no perder el contacto con los amigos y familiares. La tableta para distraernos. La televisión para mirar las últimas series o películas de la plataforma donde estamos suscritos. El cambio de tendencia en nuestros hábitos durante la pandemia del coronavirus es más que evidente. Para tener una confirmación, sin embargo, los oftalmólogos han detectado más casos graves que en el mismo periodo del año pasado.
El grupo de medicina oftalmológica Miranza ha presentado su primer estudio sobre La salud ocular en tiempo de pandemia que deja entrever datos preocupantes sobre como está afectando a la situación actual. Según detalla, un 55% de los oftalmólogos preguntados aseguran que los pacientes llegan con más casos graves o un estado más grave o avanzado que antes, debido sobre todo, al retraso de los controles en pacientes críticos, con enfermedades crónicas o degenerativas como la Degeneración Macular Associada a la Edad (DMAE) o glaucoma.
La gran mayoría de los expertos consultados (91%) ha observado un retraso en los controles y un 43% cree que ha tenido consecuencias para la salud ocular de estos pacientes. El miedo de las personas al contagio (49%) y las restricciones directas por las autoridades (28%) sueño los dos factores que más han influido en el retraso y el descenso de las revisiones.

Ojo azul / Unsplash
Aumentan las patologías
Según el 51% de los profesionales de la salut ocular que han participado en los últimos doce meses se ha producido un aumento de determinadas molestias oculares, entre las cuales destacan el ojo seco, como la más grave o como la DMAE, primera causa de ceguera a partir de los 65 años y la miopía en niños y jóvenes. Una consecuencia directa de estas patologías es precisamente los nuevos hábitos de los ciudadanos durante la pandemia, en un 34%. Ahora, según los oftalmólogos consultados no es la única. También han ayudado a la falta de revisiones oftalmológicas (16%) así como el contexto de estrés e incertidumbre que vive actualmente la sociedad (12%).
El uso de las pantallas
Menos vida social y reducción de la movilidad. Estar más horas en casa, también ha comportado pasar más horas delante de las pantallas. Según recoge el estudio, como mínimo 8 de cada 10 españoles utiliza de manera habitual un teléfono móvil, la televisión, un ordenador o un ordenador portátil y pasan una media de entre 2 y 3 horas delante de una pantalla. Además, 2 de cada 3 personas dice que durante la pandemia todavía ha utilizado más estos dispositivos.
Como más tiempo pasamos delante de las pantallas más posibilidades tiene que sufrir diferentes enfermedades oculares, especialmente fatiga ocular (98%), seguido de la astenopía acomodativa o de convergencia (93%) –es decir, fatiga ocular asociada a diferentes síntomas como el dolor de cabeza y malestar general– y miopía (75%).

Móvil y ordenador, dos herramientas indispensables para el teletrabajo / Unsplash
¿Qué pasa en niños y adolescentes?
Según el 68% de los oftalmólogos, hay dos grupos de población con un riesgo más elevado: los niños de entre 3 y 12 años y los adolescentes entre 13 y 18. No obstante, a pesar de la preocupación que generan, cerca de la mitad de los expertos (465) considera que no hay pruebas suficientes para hablar de sobreexposición a las pantallas. Sin embargo, el 40% cree que puede tener una relación, y el 13% lo confirma.
¿Cuidamos lo suficiente los ojos?
Aunque los oftalmólogos piensan que la población está cuidando lo suficiente la salud durante la pandemia, dos tercios de los profesionales, consideran que no se tiene tanto en cuenta la salud ocular. El 30% de los ciudadanos reconocen que sus problemas visuales han empeorado desde el inicio de la pandemia. La mayoría de ellos, un 75%, cree que no ha ido a ningún especialista.

Gafas sobre un ordenador / Unsplash
Consejos de los oftalmólogos
El primer consejo para cualquier persona es programar revisiones anuales. Entre los otros consejos que dan a los mismos oftalmólogos hay el de no abusar de las lentes de contacto (98%). También es interesante ver los antecedentes familiares de la enfermedad con la finalidad de prevenir posibles problemas.
El tabaco, según los expertos, también es uno de los factores más peligrosos para la vista, seguido del hábito de frotarse los ojos con frecuencia (58%) y no utilizar protección solar adecuada (43%). La mala alimentación tampoco ayuda en nuestros ojos y tampoco el consumo de alcohol de manera habitual.