Se está celebrando la Semana sin carne, una iniciativa promovida por ProVeg, una pionera organización internacional preocupada por la conciencia alimentaria presente en cuatro continentes, y con planes de expansión para el futuro, que quiere concienciar acerca del impacto que tiene sobre el medioambiente el amplio consumo de este alimento que existe en todo el mundo.

Tal y como recuerda esta institución, España es uno de los cuatro países del Mediterráneo con un mayor impacto medioambiental relacionado con la alimentación. De hecho, su consumo de carne y productos lácteos es notablemente superior a la media mundial. Para hacernos una idea, en tan solo un año, el impacto aproximado de la alimentación de una persona en el medioambiente es el siguiente:

• Huella hídrica de un millón de litros de agua

• Emisiones equivalentes a 1900 kg de CO2

• 3400 m2 de suelo utilizados

Carne

Desde ProVeg se muestran en cierto modo positivos porque los hábitos alimentarios de la población están cambiando. De hecho, uno de cada cinco españoles ya ha optado por reducir o eliminar la carne de su dieta y el bienestar animal preocupa cada vez más a la población. El porcentaje de ciudadanos europeos que considera importante el bienestar y la protección de los animales de granja ha pasado del 71 % al 94 % entre 2006 y 2015.

En su opinión, optar por una alimentación vegana puede reducir un 71 % las emisiones relacionadas con la alimentación, un 36 % el gasto de agua y un 62 % el impacto en el uso de la tierra. Pero eso sí, no hace falta tampoco un cambio tan radical que no todas las personas están dispuestas a dar y se pueden dar pequeños pasos para ayudar a la conservación del medioambiente reduciendo la ingesta de productos animales. De esta forma, se contribuye a aumentar la demanda de alternativas vegetales en supermercados y restaurantes, por lo que las alternativas serían mucho más accesibles para los consumidores en general.

Tal y como recuerdan desde ProVeg, el papel de la carne ha cobrado todavía más importancia en los últimos 20 años. Además, el creciente mercado de exportación y la necesidad de incrementar el beneficio económico han dado lugar a una mayor industrialización y concentración de la cría de animales, especialmente en los sectores de la cría de pollos, vacas lecheras y cerdos. De hecho, España es ahora el tercer exportador mundial de carne de cerdo.

Pollo

Según los últimos datos de FAOSTAT de 2013, el suministro de productos animales en España es notablemente superior a la media mundial y, por eso, se pide un cambio en la producción y el consumo de alimentos.

Desde la asociación recuerdan que, aunque en la península ibérica el porcentaje de personas que lleva una alimentación libre de productos animales aún es bajo, el estudio de 2018 de IPSOS pone de manifiesto que el 41 % de las personas que siguen dietas basadas en plantas las adoptaron hace 6 meses. Si esta evolución continúa, el cambio hacia dietas que prioricen la proteína vegetal frente a la animal podría ganar mucha fuerza.