La modificación de doce factores de riesgo a lo largo de la vida podría retrasar o prevenir el 40% de los casos de demencia. Al menos esto es lo que asegura un último informe científico publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet y que ha sido presentado en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer (AAIC 2020). 

En total, para elaborar este análisis, ha participado un equipo de veintiocho expertos en demencias de todo el mundo, que han añadido más factores a los que ya habían sido identificados por este mismo grupo de trabajo en años anteriores. Según aseguran los expertos, “las medidas que se deben tomar para evitar la demencia han de adoptarse de forma temprana para seguir practicándolas durante toda la vida. Nunca es demasiado tarde para llevarlas a cabo”.

La demencia afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo, un número que se espera que se triplique para 2050, particularmente en países de ingresos bajos, donde ya viven aproximadamente dos tercios de las personas con demencia, según el informe. Por sexos, las mujeres también tienen más probabilidades de desarrollar demencia que los hombres. 

Sin embargo, en ciertos países, como Estados Unidos, Inglaterra y Francia, la proporción de personas mayores con demencia ha disminuido, probablemente en parte debido a cambios en el estilo de vida, lo que demuestra la posibilidad de reducir la demencia a través de medidas preventivas. Por este motivo, los miembros de la comisión recomiendan que los responsables políticos y las personas adopten las siguientes medidas, 12 factores que según ellos podrían prevenir hasta el 40% de los casos de demencia:

 

  1. Mantener la presión arterial sistólica en 130 mm Hg o menos a partir de los 40 años.

 

  1. Fomentar el uso de audífonos para la pérdida auditiva y reducir la pérdida auditiva protegiendo los oídos de los altos niveles de ruido.

 

  1. Reducir la exposición a la contaminación del aire y al humo de tabaco de los demás.

 

  1. Prevenir lesiones en la cabeza.

 

  1. Limitar el consumo de alcohol.

 

  1. Evitar el tabaco.

 

  1. Terminar la educación primaria y secundaria.

 

  1. Llevar una vida activa.

 

  1. Mantenerse en un peso saludable.

 

  1. Modificar hábitos de vida para evitar la diabetes.

 

  1. Tener una vida social importante.

 

  1.  Llevar a cabo una serie de hábitos para cuidar la salud mental y tratamientos para la depresión y otras patologías.

 

En el estudio también se apunta a que, actualmente, la evidencia sugiere que una dieta mediterránea o escandinava puede ser un factor importante a la hora de prevenir el deterioro cognitivo, particularmente como un componente más de un estilo de vida saludable. Sin embargo, no recomiendan tomar vitaminas, aceites o suplementos dietéticos mixtos adicionales para prevenir la demencia, ya que las pruebas exhaustivas que se han hecho no han dado lugar a evidencias sobre efectos beneficiosos.