Las conversaciones entre PP y Vox para negociar la formación de un gobierno de coalición en Extremadura han quedado embarrancadas. Los populares han explicado a la agencia EFE que han recibido un correo electrónico por parte de los ultraderechistas anunciando la ruptura de las negociaciones en el que "no informan de los motivos". Ahora bien, el partido de Santiago Abascal habla de "paralización" de las conversaciones, no de ruptura; una manera de dejar abierta una rendija al acuerdo. Los populares interpretan la decisión de Vox como una estrategia de cara a las elecciones autonómicas que se deben celebrar en los próximos meses.
El partido de extrema derecha acusa a la presidenta en funciones, María Guardiola, de "no querer cambiar sus políticas ni respetar a los votantes de Vox, ni actuar con responsabilidad". Santiago Abascal ha reunido este lunes a la dirección de la formación y ha pedido al equipo negociador, formado por el candidato a Extremadura, Óscar Fernández, y la secretaria general adjunta Montserrat Lluís, no continuar negociando hasta que los populares no cambien su postura.
A las puertas de la conformación de la Asamblea y un mes antes del debate de investidura
Las conversaciones, que estaban en marcha desde la semana pasada, se han paralizado un día antes de que se conforme la Asamblea autonómica y, por tanto, se deban escoger los miembros de su Mesa. Es decir, Guardiola tendrá desde este martes un mes para convencer a los ultraderechistas de investirla nuevamente presidenta de la Junta de Extremadura para continuar en el cargo una legislatura más. La dirección estatal de Vox advierte que utilizará este tiempo para presionar al PP y “hacer valer sus votos”. Según el partido de extrema derecha, es Guardiola quien “parece que quiere repetir elecciones”.
Para continuar una legislatura más al frente del gobierno extremeño, Guardiola necesita los votos de Vox o una abstención. La presidenta popular quería ofrecer a Vox cargos en el ejecutivo y los de Abascal recogieron el guante. Pidieron la vicepresidencia y varias consejerías argumentando que solo formando parte del gobierno podían garantizar que sus políticas se cumplieran. La agenda de Vox se centra en el campo, la ganadería y la industria, con un discurso hostil hacia la inmigración y las políticas relacionadas con la educación. Precisamente, el partido de extrema derecha abandonó el Ejecutivo extremeño en 2023, debido a un acuerdo entre PP y PSOE para repartir en todas las autonomías menores migrantes que se encontraban en las Islas Canarias.
Una nueva asamblea extremeña con más presencia de Vox
A Guardiola no le salieron tan bien como se esperaba las elecciones que convocó el pasado mes de diciembre. Después de que Vox no le aprobara los presupuestos, la presidenta del PP aspiraba a deshacerse de su dependencia con el resultado de las urnas. Convocó elecciones y solo consiguió aumentar un escaño. El PP pasó así de los 28 a los 29 escaños.
Pero Vox se disparó. Pasó de tener 5 a 11 parlamentarios, lo que provoca que Guardiola continúe sin tener mayoría absoluta y sí que tiene dependencia de una formación mucho más engordada que en la legislatura anterior. La gran debacle la sufrió el PSOE, que en un feudo históricamente socialista, se derrumbó pasando de los 28 a los 18 diputados. El candidato en estas elecciones, Miguel Ángel Gallardo, se vio obligado a dimitir del cargo.
