La intervención de Vox en el debate contra el discurso de odio ha indignado este jueves en el Parlament de Catalunya. Ha sido el diputado de Vox Alberto Tarradas quien ha encendido la polémica cuando se debatía una moción donde se denuncia que los gritos que se oyeron en el partido España-Egipto vulneran los valores del deporte y deterioran la convivencia. Tarradas ha asegurado que todo su grupo habría botado con los gritos de “musulmán el que no bote”, y refiriéndose a la diputada Najat Driouech ha añadido que no se preocupe por no botar. “No la vamos a deportar por eso. Al menos de momento”, ha remachado. 

Al tomar la palabra, el diputado de Vox ha mostrado su incredulidad ante la moción. “No sé qué esperan que digamos exactamente”, ha ironizado. Tarradas se ha declarado sorprendido por el hecho de que el grito de “musulmán el que no bote” hubiera indignado a los diputados y ha asegurado que él mismo no se ponía a saltar en aquel momento porque estaba en la tribuna del Parlament de Catalunya e intentaba mantener el decoro, pero ha asegurado que “el grupo parlamentario de Vox bota; ¡y tanto que bota!”.

“No la deportaremos. De momento”

“Porque, la verdad, ¿qué tiene de malo esta frase que nace de la espontaneidad y de la alegría de nuestro pueblo? Si al oírlo, la señora Najat de ERC decide no botar, no pasa nada, que no bote, no la vamos a deportar por eso. Al menos de momento”, ha añadido.

 

Driouech no estaba en ese momento en el hemiciclo, pero las protestas se han disparado entre los diputados presentes, que han reclamado que se exigiera al diputado que retirara sus palabras. El vicepresidente David Pérez, que presidía en ese momento el pleno, ha interrumpido la intervención para advertir a Tarradas que había vulnerado el artículo que exige a los diputados una actitud escrupulosa y ejemplar con el principio de igualdad sin ningún tipo de discriminación. Pérez ha pedido respeto, y ha comunicado que su intervención había estado “al límite”, lo cual ha vuelto a encender las protestas de los presentes, que han denunciado que el límite ya se había traspasado.

Nueva interrupción

Al reanudar la intervención, Tarradas ha insistido en que Driouech puede estar absolutamente tranquila porque nadie le dirá nada. “Ahora bien, cuando el separatismo y la izquierda pitan el himno nacional, cantan 'español el que no bote', o directamente agreden a las diputadas Júlia Calvet y Mònica Lora, ustedes sí que aplauden y directamente justifican violencia y odio, que sí existe, no como sucedió en ese partido”, ha añadido.

El diputado ha reiterado de nuevo el discurso de Vox contra los migrantes, lo que ha provocado una nueva advertencia del presidente del Parlament, Josep Rull, que se había incorporado a su puesto. “Estas generalizaciones son absolutamente ofensivas. Siempre. Que nunca nadie de ustedes tenga que migrar de este país. Que nunca, a donde vayan, los traten de forma tan ignominiosa como ustedes tratan a aquellos que vienen aquí”, ha lamentado.

Comissió de l'Estatut dels diputats

Acto seguido, la diputada Ana Balsera de Esquerra ha pedido la palabra para reprochar que Tarradas había protagonizado un “discurso de odio y un ataque directo contra una de las diputadas de ERC”; ha recordado que no era la primera vez que lo hacía, y que ni ha retirado sus palabras ni el señalamiento, justo cuando se debatía una moción contra el discurso de odio. “Y aquí no pasa nada”, ha denunciado, por lo que ha expresado el apoyo del grupo a la diputada.

Rull ha comunicado que la intervención se trasladará a la Comissió de l'Estatut dels Diputats para que actúe en consecuencia. “Todos los diputados de este Parlament son representantes legítimos del pueblo de Catalunya. Nadie puede ser señalado por su singularidad”, ha concluido.