Miquel Buch se ha emocionado y le han caído las lágrimas en un despido totalmente inesperado esta mañana. En un acto que servía para cerrar la novena edición de la Escola d'Estiu de l'Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC), ha acabado reflexionando sobre su paso como conseller de Interior. La periodista Mònica Terribas, encargada de presentar y dirigir el acto, ha improvisado una entrevista personal y llena de reflexiones.

Ambos han admitido que hay "mucho corporativismo en general" en todas partes, dentro de los Mossos pero también en el mundo del periodismo. Terribas ha admitido que "de puertas adentro y fuera". Pero Buch ha alabado la tarea de los cuerpos de seguridad que ponen "la integridad física" al servicio de las personas, un trabajo que "cuando te pones, no sabes qué pasará". También admite que ha podido conocer el cuerpo por dentro y, más allá del corporativismo, "si un mosso se equivoca, aplican ellos mismos la tolerancia cero".

Por todo ello, considera que tiene mucha confianza de ahora en adelante y desea muchos éxitos al nuevo conseller de Interior, Miquel Samper, a quien ya conocía anteriormente: "Yo vine sin saber pero tenía muchas ganas". Y este es el mejor consejo que le ha dado, la predisposición a trabajar y estar ilusionado: "Ya sabemos que no te envían a los Campos Elíseos precisamente pero es evidente que alguien tiene que hacer este trabajo y si él tiene claro eso, por mucho que sea un campo difícil, saldrá adelante".

El momento más rompedor ha sido cuando ha mirado atrás y ha reflexionado sobre todas las experiencias que ser conseller le ha llevado: "El trabajo que hacemos nosotros lo sufrimos pero hay alguien que lo sufre más, que es la familia". En este momento se ha quedado sin voz por la emoción y Terribas lo ha interpelado: "No me gusta abusar de los momentos emocionales de la gente". Pero rápidamente Buch se ha repuesto y ha contestado: "Se lo agradezco pero es bueno que la gente lo sepa. Este trabajo que hacemos, si no tenemos la familia al lado es dificilísimo. Que sirva de homenaje a toda la familia, madres, padres, hijos e hijas que soportan esta pasión que tenemos, la de servir a los otros, a pesar de los momentos de tensión".

Buch no ha escondido su sorpresa por su cese y prefiere reservarse las conversaciones privadas que ha mantenido con el president Torra "por respeto". En un acto restringido por las medidas de seguridad contra la Covid-19, los pocos asistentes le han dado un sentido homenaje y han alargado los aplausos.

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