El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha cargado con dureza contra el rumbo político del Govern de Salvador Illa, a quien acusa de generar “inestabilidad” y de gobernar con criterios de partido por encima de las necesidades del país después de la retirada de los presupuestos. En una entrevista en el programa Cafè d'Idees de La 2Cat, el dirigente juntaire ha interpelado directamente al presidente de ERC, Oriol Junqueras, a quien ha reprochado un cambio de rumbo en las aspiraciones de soberanía fiscales. "Hay que volver a la casilla de salida. Tenemos que ir a defender un concierto económico singular, porque si no es falta de ambición", ha dicho Turull, que ha instado a Esquerra Republicana a hacer una reflexión e ir al Congreso con una lógica de 14 diputados.
Turull considera que pasar de defender un concierto económico, que implicaría que Catalunya recaude y gestione la totalidad de sus impuestos, a centrar el debate en la recaudación del 100% del IRPF es una muestra de renuncia política. “No podemos pasar de un concierto económico a una financiación con el mismo modelo”, ha dicho, insistiendo en que este giro responde a “cálculos de partido” y no a una estrategia de país. “El país debe saber que tiene que haber una alternativa”, ha afirmado, descartando que Junts pueda “hacer de muleta de un Govern que tiene a todo el mundo cabreado”, en referencia a colectivos como profesores, agricultores o usuarios de Rodalies. Según el dirigente juntaire, el ejecutivo socialista está marcado por el “dogmatismo” y por una estrategia basada en la “propaganda”, y ha puesto como ejemplo el acuerdo en materia educativa alcanzado solo con “dos sindicatos minoritarios”.
Abre la puerta a validar el suplemento de crédito
En clave presupuestaria, Turull ha asegurado que la negociación de las cuentas responde a una lógica de “poder por el poder” y ha acusado a Illa de ser “prisionero de un acuerdo” subordinado al presidente español, Pedro Sánchez. Aun así, ha dejado abierta la puerta a analizar un eventual apoyo a un suplemento de crédito, aunque ha advertido que no contribuirán a políticas que, según él, “hacen retroceder al país”. En cuanto al ámbito económico, Turull ha defendido la deflactación del IRPF ante lo que considera una “voracidad fiscal”, y ha alertado de una pérdida del poder adquisitivo de la ciudadanía.
En clave municipal, Turull ha querido poner en valor el resultado de Junts en Barcelona y ha recordado que la formación ganó las elecciones municipales en la capital catalana, a pesar de que finalmente se articuló un gobierno alternativo con PSC, comunes y PP. En este contexto, ha detallado el ofrecimiento que hizo al president Mas para ser el alcaldable en el Ayuntamiento de Barcelona de cara a las próximas elecciones municipales. Según ha explicado, varias personas del entorno de Mas le trasladaron la posibilidad de que este pudiera volver a ser candidato a la alcaldía. Turull ha confirmado que él mismo se lo planteó directamente, pero que el expresidente lo descartó. Con todo, ha evitado dar nombres sobre futuros candidatos y ha asegurado que el partido trabaja para construir una alternativa “sin precipitar debates públicos”, a diferencia de otros procesos anteriores.
Turull deja en manos de la comisión de garantías el asunto Comín
Sobre la cuestión de Toni Comín, Turull ha explicado que el caso se encuentra en manos de la comisión de garantías del partido y ha asegurado que Junts actuará de acuerdo con lo que determine este órgano. Ha insistido en la necesidad de “ser muy cuidadoso” en este tipo de procesos y ha negado cualquier voluntad de dilación.
Finalmente, Turull ha sido contundente en la defensa de nuevas competencias para Catalunya, especialmente en materia de inmigración, y ha advertido que no aceptarán recortes en este ámbito, haciendo una advertencia a Podemos. Si bien ha abierto la puerta a retocar la parte explicativa, ha cerrado la puerta a hacer cambios en el contenido del traspaso que los de Pablo Iglesias rechazaron. También ha rechazado un traspaso de Rodalies que no sea integral y ha defendido que los Mossos d’Esquadra asuman funciones equiparables a las de la Guardia Civil en el control migratorio.