El president Artur Mas ha defendido este martes una “operación de reagrupamiento” dentro de Junts per Catalunya de todo el espacio que en su día representó Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). En una entrevista en El Matí de Catalunya Ràdio, Mas ha asegurado que es necesaria “una reconstrucción entera de un proyecto muy potente” para disponer de una alternativa sólida en un contexto político e internacional que ha calificado de “tremendamente convulso”. Mas ha insistido en que no se trata de “volver a hacer exactamente lo que era Convergència”, sino de integrar a todas aquellas personas y sensibilidades que formaban parte del proyecto y que todavía no están dentro de Junts. “Es necesario un reagrupamiento general para tener toda la masa crítica y posibilidades de éxito”, ha afirmado.
El president ha destacado el papel de Carles Puigdemont, de quien ha dicho que “tiene todas las herramientas, instrumentos y capacidad para decidir lo que crea mejor para este proyecto”. “No es un presidente débil ni anecdótico”, ha remarcado, asegurando que lo que decida Puigdemont “es lo que pasará”. Mas también ha denunciado una “rebelión de estamentos judiciales” para dilatar la aplicación de la ley de amnistía y ha advertido de un deterioro de la calidad democrática. El expresidente ha explicado que no se ha afiliado a Junts porque, después de la etapa de CDC y del PDeCAT, quiso preservar su papel institucional y mantenerse al margen de la dinámica de partido. “Me siento más libre en esta situación”, ha asegurado.
Mas, tal como ya explicó él mismo hace unas semanas en el Nuevo Economia Fórum, ha confirmado que hace pocos meses recibió la oferta formal para ser candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona por parte del secretario general del partido, Jordi Turull, pero la rechazó. “Mi respuesta fue muy rápida”, ha dicho. El expresidente ha dicho que Turull lo fue a ver de parte de Carles Puigdemont y de toda la cúpula de Junts para transmitirle que "probablemente" tendría el consenso del partido para encabezar la candidatura en Barcelona. También ha explicado que, antes que él, también había rechazado la oferta el exprimer teniente de alcalde Quim Forn, con quien se habló "intensamente".
Mas apuesta por combatir Aliança: "Son enamoramientos que no son sólidos"
En referencia al crecimiento de Aliança Catalana, Mas ha advertido que se trata de un fenómeno que se enmarca en una ola europea, como la que ha llevado a Giorgia Meloni al gobierno de Italia. Con todo, ha avisado que estas dinámicas a menudo responden a “modas” políticas. “En 2006 tuvimos el fenómeno Ciutadans, que ganó las elecciones en 2017, y no queda nada. Podemos también nace del 15-M, llega a tener 60 diputados en el Congreso y ahora quedan cuatro”, ha recordado. “Atención con estos enamoramientos porque no son sólidos. Hacen mucho ruido, consiguen adhesiones, entran en decadencia, acaban en nada y, en el transcurso, han hecho mucho daño”, ha sentenciado.
A pesar de reconocer que Aliança puede restar apoyos a Junts, Mas ha subrayado que también puede afectar a otras formaciones como el PSC o ERC. En este sentido, ha defendido que no se pueden dejar determinados debates sin respuesta. “El espacio nunca queda vacío”, ha avisado, poniendo como ejemplo la inmigración. Según ha explicado, ignorar su impacto social abre la puerta a que otras fuerzas capitalicen el malestar. Por eso, ha defendido que hay que “combatir” estas formaciones para minimizar su crecimiento y ha reivindicado que Junts ya ha movido ficha en Madrid para reclamar la delegación de competencias en inmigración.
Mas responsabiliza a Illa, ERC y Comuns la cuestión de los presupuestos
En clave catalana, Mas ha cargado contra la normalización de la prórroga presupuestaria. “No nos podemos acostumbrar, ni debemos aceptar, que la normalidad sea ir tirando”, ha advertido, recordando que los últimos presupuestos aprobados en Catalunya son los de 2023 y que en el Estado pasa exactamente lo mismo. Sin mencionarlo directamente, ha situado la responsabilidad principal en el Govern que encabeza Salvador Illa. “La principal responsabilidad de que un Govern funcione y se aprueben los presupuestos es siempre del Govern”, ha afirmado. Ahora bien, también ha señalado a Esquerra Republicana de Catalunya y a los Comuns, que facilitaron la investidura de Illa el verano de 2024.
Mas ha cuestionado que ERC utilice ahora las cuentas como elemento de presión cuando, según ha dicho, en el momento de la investidura no negociaron el apoyo presupuestario sino la elección del presidente. También ha puesto en duda el cumplimiento de acuerdos como el traspaso “integral” de Rodalies o la financiación singular. En este contexto, ha remarcado que Junts no tiene la responsabilidad de aprobar los presupuestos porque no forma parte de la ecuación de la investidura. “No podemos trasladar la responsabilidad de aprobar los presupuestos a un partido que desde un inicio está en la oposición”, ha defendido.