El TSJC ha decretado la apertura de juicio oral contar el president de Generalitat, Quim Torra, por desobediencia por no haber retirado del Palau de la Generalitat y de los edificios oficiales los lazos amarillos y los símbolos en favor de los presos políticos, tal como le exigió la Junta Electoral Central (JEC).

 

En un auto hecho público este viernes, el magistrado Carlos Ramos decreta la apertura de juicio contra Torra por un delito de desobediencia o, subsidiariamente, por un delito de denegación de auxilio. La fiscalía pide para Torra una condena de 1 año y 8 meses de inhabilitación por desobediencia, mientras que la acusación popular, Vox, solicita dos años de inhabilitación. La apertura de juicio oral tiene lugar después de que el TSJC desestimara la petición de recusación del juez instructor presentada por el president.

Después de haber recibido las peticiones de las acusaciones, el juez decreta la apertura de juicio oral sin adoptar ninguna medida cautelar, puesto que ninguna parte lo ha pedido. En su relato de los hechos, Ramos utiliza el adverbio "presuntamente" una decena a veces después de que la defensa de Torra lo hubiera intentado recusar al considerar que en su escrito anterior prejuzgaba la culpabilidad del presidente.

Presunción de inocencia

De hecho, antes de empezar el relato de los hechos, el magistrado remarca que no se trata de ninguna declaración de culpabilidad, y que Torra mantiene "incólume su derecho a la presunción de inocencia". "Lo que no es obstáculo para poder afirmar que llevó a cabo, presuntamente, los siguientes hechos", añade.

Entonces desgrana las diferentes órdenes de la Junta Electoral y las actuaciones del president de la Generalitat. Subraya que los lazos amarillos son símbolos "considerados propios de unos partidos políticos", por lo tanto "partidistas", y no se pueden exhibir por parte de las administraciones en periodo electoral "sin infringir gravemente su deber de objetividad y neutralidad".

El magistrado explica en su escrito que el president de la Generalitat presentó varios escritos de reconsideración a la JEC en lugar de cumplir la orden de retirada, poniendo el síndic de greuges por el medio y llegando a sustituir el lazo amarillo por otro de color blanco con una franja roja. En todo el relato, el magistrado incluye continuamente el adverbio "presuntamente".