El paro ha registrado una fuerte bajada durante el mes de noviembre y la clave puede estar en el incremento de los contratos fijos-discontinuos. Así lo ha señalado el economista Santiago Niño Becerra, que ha contextualizado que esta disminución del paro es por un aumento de los fijos-discontinuos, una tipología de contratación donde el empleado trabaja de manera intermitente en el tiempo, pero "no consta como desocupada y no genera PIB desde la oferta". Según las cifras del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el desempleo se ha reducido en un 1,15% el mes de noviembre, con un total de 2.881.380 personas sin trabajo, la cifra más baja en un mes de noviembre desde el año 2007. Sin embargo, el economista ha expuesto que este descenso del paro es a causa de un incremento de los contratos fijos-discontinuos, es decir, "personas que no están desocupadas, pero durante el tiempo de inactividad, es como si lo estuvieran".

"Pienso que el quid de la cuestión reside en que antes el número de contratos fijos-discontinuos era testimonial y ahora es cada vez más elevado", ha señalado Niño Becerra en un tuit. Según el economista, "la realidad es sencilla: una persona con un contrato fijo-discontinuo en periodo de inactividad no consta como desocupada, pero no trabaja, es decir, no genera PIB desde la oferta; además percibe prestación por desempleo". En otras palabras, un trabajador con este tipo de contrato se compatibiliza como ocupado, pero realmente solo lo está de manera intermitente porque hay meses donde no está contratado. Durante este tiempo, según ha detallado Niño Becerra, "es miembro de la población activa, pero no está ocupada ni parada" y puede cobrar el paro.

Tuit Niño Becerra sobre los datos de paro

 

Tuit Niño Becerra sobre los datos de paro

El economista ha puntualizado que esta tipología de contrato "siempre ha funcionado así". Sin embargo, Niño Becera ha advertido que cada vez habrá "muchos más" contratos fijos-discontinuos, una modalidad impulsada por la reforma laboral del Gobierno, hecho que "sesga la realidad porque son personas que no están desocupadas, pero durante el tiempo de inactividad, es como si lo estuvieran", ha detallado a las redes sociales.

Incremento de contratos fijos-discontinuos

La reforma laboral aprobada por el Gobierno el pasado diciembre fue un hito histórico, después de años de desacuerdo entre los políticos, sindicatos y patronal. Su objetivo, según expresó la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, es reducir la contratación temporal, reequilibrar la negociación colectiva y renovar los ERTE. Precisamente, para conseguir disminuir la temporalidad, se han promovido los contratos fijos-discontinuos. Este modelo se utiliza en trabajos más estacionales o de temporada, aunque también se pueden acoger trabajos contratas administrativas o mercantiles. Desde la aplicación de la reforma laboral, esta modalidad ha aumentado de manera exponencial, llegando al 50% durante el mes de septiembre, mientras que en diciembre de 2021 solo suponían el 10% del total de los ocupados. De hecho, este éxito puso sobre la mesa la posibilidad de que los fijos-discontinuos taparan contratos fraudulentos temporales.