El president Quim Torra no comunicará hasta este viernes si asistirá a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo o si, por el contrario, plantará al Rey. Así lo ha asegurado en una rueda de prensa desde Berlín donde se ha reunido por segunda vez desde que ha asumido el cargo con el president en el exilio, Carles Puigdemont. Torra ha vuelto a cargar contra el Rey por no haberse disculpado por su discurso sobre el 3-O, y ha decidido mantener la incógnita sobre su asistencia a los Juegos.
En la inauguración, que tendrá lugar este viernes en Tarragona, asistirá el rey Felipe VI y también el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, pero todavía no está confirmado que asista Torra. El president catalán envió una carta al jefe del Estado este miércoles ―conjuntamente con Puigdemont y el expresident Artur Mas― donde pedía una reunión con el Rey coincidiendo con los Juegos. Sin embargo, el Rey condicionó la reunión a la aceptación de Sánchez, y este la acabó descartando.
"Yo en concreto tomaré mañana la decisión sobre mi asistencia", ha asegurado Torra, que ha destacado el "profundo disgusto" de la sociedad catalana con el monarca después del discurso que este pronunció el 3 de octubre. También muy duro con el monarca se ha expresado Carles Puigdemont que ha asegurado que "es un conflicto políticos y no judicial" y ha pedido "hacer política sobre la decisión de la gente el 21-D y el 1-O". "Tenemos que estar en las mejores condiciones en cualquier espacio de diálogo", ha concluido el president en el exilio.
Reunión para preparar el encuentro con Sánchez
Torra se ha reunido con Puigdemont en Berlín, en un encuentro donde también ha participado la portavoz, Elsa Artadi. Después del encuentro, han explicado que han centrado la reunión en "comentar la actualidad" y "preparar bien" las reuniones que Torra tiene previsto celebrar en breve con el presidente español, Pedro Sánchez, y con líderes políticos del Estado como Pablo Iglesias (Podemos) y Alberto Garzón (Izquierda Unida).
Torra ha considerado clave acudir a comentar y preparar las reuniones con Puigdemont para "comentar la actualidad y ver cómo se encaran los próximos días y las reuniones" y lo ha enmarcado "la anormalidad que supone la situación en Catalunya". "Nosotros mantendremos con los compañeros de la prisión y en el exilio esta normalidad de trato y de retorno de lo que pasa y de las informaciones, y de cómo el país encara un momento de gravedad política enorme", ha considerado.
Por otra parte, Puigdemont ha recalcado "la enorme trascendencia" de los encuentros "de alto nivel político", y ha considerado que son personalidades que "tienen en sus manos formar parte de la solución y no del problema" en el conflicto entre Catalunya y España. "Donde tengamos oportunidad de abrir puertas de diálogo, desde la decisión de los catalanes, tenemos que estar en las mejores condiciones", ha pedido Puigdemont al lado de Torra.
