El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha escrito una carta abierta de opinión personal al presidente en funciones del Gobierno, Pedro Sánchez, cuando falta menos de una semana para la investidura de este último. El catalán ha advertido a su homólogo español: si no hay referéndum no votarán su investidura. En la misiva, bajo el título "Le invito a mirar lejos", el presidente catalán empieza indicando que "cuando las cosas no van bien, cuando hay problemas de fondo, se tienen que asumir todas las responsabilidades, pensar más allá de unos cuantos votos y proyectar la mirada al futuro".
El texto, publicado en La Vanguardia, es, entre otras cosas, un llamamiento al diálogo. Torra recuerda a Sánchez que tanto el uno como el otro hace más de un año que son presidentes de sus "respectivos países" y que, por lo tanto, ya tienen que poder valorar si han avanzado hacia la solución o si el conflicto ha agravado. Sin ir más lejos, Torra apunta que la moción de censura a Mariano Rajoy "era una invitación a un camino de diálogo y negociación".
El dirigente independentista sigue haciendo notar al líder socialista que consiguió ser presidente "gracias al apoyo de la mayoría de los diputados catalanes, de los grupos independentistas" y que eso se hizo como "un gesto de generosidad y confianza que no se ha visto compensada de ninguna manera".
Quim Torra no entiende cómo, después de una primera reunión en la Moncloa "donde estuvimos de acuerdo en que el conflicto era de naturaleza política y exigía soluciones políticas" y una segunda en Pedralbes "donde se puso la base para seguir hablando y explorando soluciones", los representantes del Gobierno "se levantaron de la mesa de diálogo".
"Haga una propuesta para dar voz al pueblo de Catalunya"
El presidente invita a su homólogo español a "mirar lejos" ya que, según opina, "es la mejor manera de mirar de cerca la gente que nos ha dado su confianza, pero también a toda la ciudadanía que confía en que seamos capaces de resolver políticamente una cuestión política". De esta manera, Torra invita a Sánchez a pensar en una solución de largo recorrido y no en un interés a corto plazo.
Torra propone un entendimiento basado en el "respeto escrupuloso de los derechos humanos, civiles y sociales, incluido el derecho a la autodeterminación". Si no se cumplen estas condiciones del presidente catalán, cree que Sánchez no se merecerá "el apoyo para renovar la presidencia" y, por lo tanto, la posición de Torra será votar no a la investidura de la próxima semana.
"haga una propuesta para dar voz al puebo de Catalunya", insiste Torra al mismo tiempo que pide a Sánchez que vuelva a la mesa del diálogo "de donde no nos hemos levantado ni nos levantaremos nunca". Finalmente, el presidente de la Generalitat insta a Sánchez a "levantar la mirada" y "pensar en las generaciones del mañana". Acaba diciendo: "no se puede gobernar contra Catalunya".