El Tribunal Supremo ha autorizado este jueves a los Mossos d’Esquadra a destruir todo el material que se intervino durante los preparativos y la celebración del referéndum de autodeterminación del 1 de octubre de 2017. Es decir, urnas, papeletas y otros objetos relacionados con la votación del 1-O. En una providencia a la que ha tenido acceso ElNacional.cat, el alto tribunal responde afirmativamente a la solicitud que le hizo la policía catalana. Los Mossos lo pidieron a la sala que juzgó y condenó a los líderes del Procés. Sin embargo, el Supremo pide “conservar una o dos muestras de los efectos intervenidos”.

El alto tribunal —que estos días celebra el juicio del caso Mascarillas en la misma sala donde se juzgó a los presos políticos catalanes— ordena que los almacenes de las regiones policiales de los Mossos envíen los objetos al depósito central de la policía catalana, en el complejo Egara de Sabadell. Allí, un letrado de la administración de justicia levantará acta de la destrucción. Todo lo que no se destruya se enviará al Supremo. La providencia del alto tribunal está firmada por cinco de los siete magistrados que juzgaron a los políticos catalanes; los que actualmente todavía están activos: Manuel Marchena, Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo, Antonio del Moral y Andrés Palomo.

Los Mossos solicitaron eliminar el material que después formó parte de la causa por la que el alto tribunal castigó al independentismo encerrando en prisión a sus líderes políticos. El exvicepresident del Govern y aún líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, y otros consejellers como Jordi Turull o Josep Rull, así como la expresidenta del Parlament Carme Forcadell o los expresidentes de Òmnium y la ANC Jordi Cuixart y Jordi Sànchez salieron de los centros penitenciarios por el indulto aprobado por el Gobierno en 2021. Pero el president Carles Puigdemont, por ejemplo, continúa en el exilio por esta misma causa, en tanto que el mismo Supremo se niega a aplicarle la ley de amnistía y esto impide de momento su regreso a Catalunya; más allá de su viaje relámpago a Barcelona en agosto de 2024 en plena investidura de Salvador Illa. 

La actuación de los Mossos el 1-O

La jornada del 1-O estuvo marcada, entre otras cosas, por la diferencia en los operativos de los Mossos d'Esquadra y de los cuerpos policiales españoles. Mientras que el CNP y la Guardia Civil apalizaron con golpes de porra, empujones y patadas a los catalanes que habían ido a votar y destrozaron algunos colegios electorales, los Mossos optaron por un operativo que evitara la violencia. Algunas unidades de esta policía, incluso, intentaron frenar a agentes de los cuerpos españoles que iban a agredir a votantes.