La expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera ha declarado este miércoles en el Tribunal Supremo como testigo en el juicio del caso Mascarillas, en el cual están acusados el exministro y ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García, y el empresario Víctor de Aldama. Durante su testifical ha reconocido que fue ella quien envió el currículum de Jéssica Rodríguez —entonces pareja del hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez— a INECO, ha defendido la decisión de contratar material sanitario durante la pandemia a la empresa de la trama de presunta corrupción; y también ha admitido que le sorprendió la cantidad de veces que fue a reunirse con Ábalos en su despacho y, en vez de encontrar allí al entonces ministro, se encontraba a Aldama con Koldo.
Pardo de Vera ha reconocido que le “chocaba” ver al comisionista tantas veces en el despacho de Ábalos. Ha relatado que así se lo hizo saber al propio ministro a mediados del año 2020. El socialista le habría respondido que todo tenía que ver con Koldo, no con él. Ha insistido en aquella declaración que la imagen le impactaba porque debería estar “fuera de cualquier código ético”. Desde entonces, ha dicho, ya no volvió a ver más a Aldama en el despacho del Ministerio de Transportes. “Esto no quiere decir que no volviera a ir, sencillamente que yo no lo volví a ver”, ha añadido.
Investigada en la Audiencia Nacional por las presuntas colocaciones a dedo de mujeres vinculadas a Ábalos en empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes y por supuestas comisiones en adjudicaciones de obra pública, Pardo de Vera ha abierto la sexta jornada del juicio por irregularidades en contratos de mascarillas. Acompañada de su abogado, ha asegurado que ella no tenía “ninguna competencia” para conseguir la contratación de Jéssica Rodríguez en la empresa pública INECO, que, igual que Renfe, es una empresa que cuelga de Transportes. Lo único que hizo, ha dicho, fue “trasladar” el CV a la presidencia de INECO para que lo sometiera a su “consideración”, sin exigencias.
Pardo de Vera también ha defendido la contratación de la empresa de la trama corrupta, Soluciones de Gestión, porque las mascarillas llegaron exitosamente cuando otras no lo hacían. Ha asegurado que no recibió nunca “ninguna instrucción” para que Adif contratara a esta empresa para adquirir las mascarillas de la pandemia de 2020 y se ha desvinculado de la decisión de contratarla. Ha aseverado que la decisión de contratar a esta empresa fue tomada por todo el consejo de administración, en tanto que era un contrato de 12 millones y medio de euros.