Pedro Sánchez ha alejado este jueves el día —o el escenario— en el que el Gobierno presente los presupuestos generales del Estado de 2026. En una atención a los medios en su llegada a la reunión del Consejo Europeo en Bruselas, el presidente socialista le ha restado prioridad señalando que ahora su ejecutivo está focalizado en lo “urgente”. “Estamos centrados en el decreto ley” que incluirá un paquete de medidas para hacer frente al alza de precios provocada por la guerra en Irán y que se aprobará este viernes en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Durante semanas han asegurado que tenían intención de presentar las cuentas este primer trimestre (antes del día 31 de marzo), pero el gobierno de PSOE y Sumar hará, como mínimo, tarde.
También lo ha confirmado de esta manera María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda y, por lo tanto, miembro del gabinete de Sánchez responsable de presentar los presupuestos. En un desayuno informativo organizado por RTVE, ha aseverado que el ejecutivo presentará los presupuestos, pero ha reconocido que ahora se ha situado en un lugar de máxima “prioridad” la negociación y aprobación del decreto ley de respuesta a la crisis derivada del conflicto en Irán. “Se retrasará una semana” es lo que los periodistas han entendido que decía la socialista, pero su entorno aclara en privado que ha querido decir “unas semanas”, en plural; una confusión surgida por su acento andaluz que enmudece las eses finales.
En cualquier caso, todo indica que irá para largo, porque la también candidata del PSOE a las próximas elecciones en Andalucía ha asegurado que ella “no presenta nunca presupuestos si no tiene la confianza de que se aprobarán”. Con las relaciones con Junts rotas y con el desacuerdo con ERC sobre el IRPF que ha provocado que Salvador Illa retire los presupuestos catalanes, todo indica que las cuentas españolas no van a buen puerto. Además, si se retrasan tantos días, podría suceder que no sea Montero quien presente las cuentas, porque siempre ha dicho que saldrá del Gobierno para involucrarse en la precampaña andaluza cuando el presidente de esta autonomía, Juanma Moreno, convoque elecciones; cosa que podría pasar en los próximos días o semanas si los comicios tienen que celebrarse, como tarde, en verano.
Paralelamente, porque ambos intervenían de forma simultánea, Sánchez argumentaba desde Bruselas que es importante tener en cuenta “la gravedad del momento” y entender que la “crisis” de Irán “no es una cualquiera”. “Pondremos todos los recursos del Estado para responder a la crisis y, posteriormente, podremos hablar de los presupuestos”, ha señalado.
¿Tres años consecutivos sin presupuestos?
Los presupuestos vigentes son los de 2023; aprobados en noviembre de 2022 por el Congreso de los Diputados. Pedro Sánchez ya renunció a presentar los presupuestos generales del Estado de 2024 y 2025. La primera vez que tiró la toalla fue por la convocatoria de las elecciones en Catalunya del 12-M. El Gobierno consideraba que, siendo en esta legislatura tan dependiente de los independentistas, sería imposible que estas formaciones negociaran las cuentas españolas y las apoyaran en plena campaña electoral. La segunda vez fue, sencillamente, por el incremento de su debilidad parlamentaria, ya con muchos números rojos con los socios de investidura y diversas derrotas acumuladas en el Congreso de los Diputados. En ambas ocasiones, a pesar de todo, el ejecutivo socialista prometía que los presentaría.
Montero niega que Illa retire los presupuestos catalanes para no perjudicarla en Andalucía
Por otro lado, Montero ha negado este jueves que el movimiento del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de retirar el proyecto de presupuestos, haya sido para facilitarle la campaña como candidata del PSOE a las elecciones andaluzas. Ha añadido que el acuerdo al que ha llegado el presidente catalán con ERC al aplazar los presupuestos es para que puedan ver la luz, ya que no hay acuerdo todavía en materia de IRPF.
El siguiente paso, ha dicho, será intentar incorporar los elementos que pedía la formación de Oriol Junqueras para presentar unas nuevas cuentas. Ha subrayado además que todo lo que se haga en materia de IRPF será con "luz y taquígrafos", a la vez que ha censurado el "cainismo" que hay con Catalunya porque "parece que todo lo que venga de allí tiene que ser negativo".