El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes que el ejecutivo central aprobará un decreto con nuevas exigencias para las titulaciones universitarias en un movimiento que pretende garantizar que "detrás de cada una de las titulaciones haya una formación universitaria de calidad". El jefe del ejecutivo central ha explicado que el nuevo decreto se negociará con la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y con la comunidad estudiantil para fijar estos nuevos requisitos y poner freno a lo que el mismo Sánchez ha llamado "universidades chiringuito". "Han aparecido universidades con calidad cuestionable que se aprovechan de esta situación [la falta de plazas en la red pública] para hacer negocio", ha criticado el líder socialista que asegura que "una universidad no puede ser un chiringuito, un expendedor de títulos". A su parecer, "debe ofrecer docencia de calidad" e "investigación rigurosa".
El jefe del ejecutivo español ha detallado que una de las medidas principales será el refuerzo de las exigencias en relación con el profesorado para que como mínimo el 50% de las plantillas de cada titulación tengan que ser doctores y que el 40% de las contrataciones se hagan a tiempo completo. Con esta medida, dice Sánchez, "no solo reforzaremos la calidad de la enseñanza, sino también lucharemos contra la precarización". Además, la norma exigirá presencialidad donde sea necesario, especialmente en ámbitos como el sanitario —ha puntualizado—, para evitar que algunas universidades privadas puedan aprovechar la fuerte demanda para ampliar su oferta en línea sin garantizar "los lógicos y necesarios estándares de presencialidad y calidad".
Dar más valor a los estudios y evitar el "negocio"
A su parecer, un título universitario "debe tener valor, se estudie donde se estudie", porque está en juego que "estudiar en España continúe abriendo las mismas puertas para todos y que la sociedad continúe confiando en quienes salen de nuestras aulas". Por esta razón, ha criticado el conocimiento de las ofertas universitarias que se comportan como las aerolíneas de bajo coste que te "acostumbran poco a poco a que lo básico deje de venir incluido" en unos movimientos que buscan "convertir lo que era común en un extra y lo que era una garantía en una mercancía, un negocio". Ante estas opciones, el Gobierno quiere "un sistema universitario fuerte, capaz de formar talento y sostener la investigación y abrir caminos".
El presidente español sostiene que "no son buenos tiempos para la universidad pública" ante el fuerte crecimiento de las universidades privadas y la falta de financiación de las comunidades autónomas a sus campus. Durante la última década, ha recordado, el número de alumnos matriculados en centros públicos solo ha crecido un 3% frente al 128% de crecimiento registrado en las privadas, donde también se han multiplicado por tres el número de personas inscritas en másteres y estudios de posgrado, superando la educación pública. Desde 2015, los estudiantes en la pública se han mantenido (de 188.400 a 189.300) mientras que los alumnos matriculados en carreras privadas se ha más que duplicado desde los 50.000 de 2015 a los 101.200 de 2025.
Sánchez cree que parte de este crecimiento se debe a las políticas de las comunidades autónomas que favorecen la creación de centros privados. "Solo en Madrid, de las 20 universidades que hay, 14 son privadas y solo 6 públicas", ha denunciado desde las instalaciones del Instituto de Ciencias Matemáticas, un centro mixto que impulsan el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y tres de las universidades públicas madrileñas: la Complutense, la Autónoma y la Carlos III.
Obsolescencia programada de la universidad pública
La "infrafinanciación de los gobiernos regionales" es, a juicio de Sánchez, una prueba de "la obsolescencia programada de lo público" que "estamos viendo". "Primero se degrada, luego se reduce la oferta y después se presenta lo privado como la única alternativa", ha explicado, "un patrón que conocemos bien y que vemos en otros pilares del estado del bienestar como la sanidad", ha denunciado.
El líder socialista también apunta hacia la falta de plazas como parte del éxito de la privada. El curso 2024-2025, las universidades públicas recibieron medio millón de solicitudes para un poco más de 245.000 plazas, lo que empuja las notas de corte hacia arriba y, según Sánchez, lleva al alumnado a la red privada "y luego este crecimiento se vende como una supuesta preferencia de las familias". "Pero una elección forzada por falta de alternativas, no es una elección, es una coacción que hace no garantizar la igualdad de oportunidades, como debe hacer todo sistema universitario", ha remachado.
La ministra de Ciencia, Diana Morant, presente en el acto, también ha defendido el papel de las universidades públicas como "el gran motor de la investigación" y el lugar donde se hace ciencia "al máximo nivel", se forma, se potencia el talento y se atrae.
