Shakira convierte Madrid en el parque temático Macondo: cuando ir a un concierto ya no es solo escuchar música

Shakira no ha vuelto a España simplemente para hacer una gira. Ha venido para quedarse casi un mes y construir todo un universo alrededor de su figura y de Macondo, el pueblo ficticio creado por Gabriel García Márquez, escenario principal de Cien años de soledad. Este viernes arranca en Madrid una residencia de 12 conciertos, hasta el 11 de octubre, que convierte Villaverde en la única parada europea y el punto y final de la gira mundial de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Pero la apuesta va mucho más allá de subir a un escenario, cantar durante dos horas e irse hacia la siguiente ciudad: alrededor de Shakira se ha levantado Macondo Park, una ciudad efímera dedicada a la música, la gastronomía, la literatura, la moda y la cultura latinas por donde se prevé que pasen unas 600.000 personas. La Iberdrola Music, una gran explanada para conciertos y macroeventos situada en Villaverde, al sur de Madrid, se ha transformado para acoger la residencia de Shakira, con un estadio temporal y todo el universo de Macondo Park a su alrededor.

L'Iberdrola Music acull l'Estadi Shakira, on la colombiana farà 12 concerts (EFE)
La Iberdrola Music acoge el Estadio Shakira, donde la colombiana dará 12 conciertos, rodeada del Macondo Park / EFE

El modelo de la residencia, la nueva experiencia de moda

Es también una nueva demostración de hacia dónde se encamina la industria de los grandes conciertos. El público ya no compra solo una entrada para ver a su artista preferido: compra una experiencia. Y las grandes estrellas empiezan a dejar atrás, al menos puntualmente, la lógica clásica de las giras interminables para concentrar varias actuaciones en una misma ciudad, en un espacio diseñado específicamente para ellas. La palabra que se impone es "residencia", un concepto históricamente asociado a Las Vegas, pero que se está trasladando a los grandes espectáculos europeos. Las residencias musicales tienen décadas de historia, pero que este modelo se esté exportando fuera de Las Vegas y se transforme en un macroevento inmersivo como el de Shakira en Madrid forma parte de una moda cada vez más extendida. La ciudad de los casinos convirtió el formato de las residencias en una institución: un artista actúa muchas veces en un mismo recinto, durante semanas, meses o incluso años, en lugar de ir cambiando de ciudad. Elvis Presley realizó cientos de actuaciones en el International Hotel a partir de 1969, y luego el modelo fue adoptado por figuras como Celine Dion, Elton John, Britney Spears, Lady Gaga, Adele o U2. Pero el concepto ha evolucionado hasta las residencias temporales gigantes en ciudades que no son Las Vegas, con recintos creados o transformados expresamente y toda una experiencia alrededor del concierto, que es el nuevo modelo de explotación musical que es tendencia.

Adele ya marcó el camino en Múnich en el verano de 2024, con diez conciertos en un estadio temporal construido expresamente para ella, por los que pasaron más de 730.000 espectadores. Alrededor del escenario había también un auténtico Adele World, con restauración, atracciones y entretenimiento. Ahora Shakira lleva el modelo un paso más allá: no adapta su espectáculo a un estadio, sino que adapta un estadio y todo su entorno a su espectáculo, incorporando Macondo Park y una dimensión cultural latinoamericana.

Un estadio Shakira y una ciudad latina

El mismo nombre del recinto lo deja claro: Estadio Shakira. Construido dentro del espacio Iberdrola Music de Villaverde, tiene capacidad para más de 50.000 personas y el estudio danés BIG, liderado por Bjarke Ingels, ha planteado el conjunto como una alternativa al concepto tradicional de estadio: un lugar que debe tener vida antes, durante y después de la actuación, con caminos de colores, zonas verdes inspiradas en paisajes de España y América Latina, mercados artesanales, gastronomía y espacios familiares. Las entradas van desde unos 73 euros en las localidades más económicas hasta los 1.000 euros de las experiencias VIP más exclusivas.

Macondo, el nombre elegido para este universo, no es una referencia casual. Shakira y García Márquez mantuvieron una relación de admiración y amistad desde que el Nobel colombiano escribió un perfil sobre aquella joven cantante de Barranquilla a finales de los años noventa. El mismo escritor destacó entonces que la música de Shakira tenía una huella que no se parecía a la de nadie. Ahora, aquel Macondo literario ha sido convertido en Macondo Park, una especie de parque temático de la cultura latina. Durante las horas previas a los conciertos habrá espacios dedicados a la literatura, el cine, el arte, la moda o la gastronomía, además de conciertos y actuaciones de otros artistas. Entre los nombres anunciados se encuentran Amaia, Nathy Peluso o Guitarricadelafuente, mientras que una biblioteca organizada con Penguin Random House reunirá a escritoras y autoras en diferentes encuentros. Las jornadas acabarán incluso con una recreación festiva vinculada al Carnaval de Barranquilla, la ciudad natal de Shakira. La colombiana, precisamente, fue recibida a su llegada a Madrid a ritmo de vallenato colombiano y con los bailes de las comparsas del carnaval de la ciudad caribeña, que es patrimonio de la humanidad.

Una peregrinación mundial hasta Madrid

El resultado es que Madrid se convierte durante cuatro fines de semana en un destino en sí mismo. Ya no es Shakira quien recorre Europa: es Europa —y buena parte de América Latina— quien viaja hasta Shakira. Se espera que los doce conciertos sumen alrededor de 600.000 espectadores, y el impacto ha llegado también a los hoteles, los aviones y los trenes. Las reservas hoteleras han crecido y los operadores de transporte han reforzado su oferta ante la llegada de seguidores.

La misma artista ha querido dar al regreso un significado especialmente personal. En un mensaje publicado en Instagram después de llegar a España, ha recordado que aquí vivió "algunos de los años más importantes" de su vida, pero también que su marcha coincidió con una de las etapas más duras que ha tenido que afrontar. "Aquí fui feliz y viví algunos de los años más importantes de mi vida, pero cuando me fui pasé por uno de los momentos más duros que me ha tocado vivir, hasta que pude reconstruirme como mujer, como madre y como artista", ha escrito. Y ha agradecido especialmente la fidelidad de sus seguidores españoles: "En todo este camino de ida y vuelta, mis fans españoles siempre estuvieron conmigo, apoyándome, amándome y deseándome lo mejor". Shakira presenta, así, estos conciertos casi como el cierre de un círculo vital. "Esta vez vuelvo entera y con toda la fuerza para ofreceros lo mejor de mí en estos 12 conciertos", asegura antes de reivindicar "esta gran nación latina que somos". Y deja una frase que resume también la ambición de Macondo Park: "El Atlántico ya no es un océano que separa, sino un lazo que nos une". 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Vivirá en un ático de lujo

La dimensión del fenómeno ayuda a entender por qué Shakira ha decidido instalarse temporalmente en Madrid en lugar de limitarse a pasar unos días. Escogió la capital española en vez de Barcelona, donde nacieron sus hijos y donde vivió durante una década la gran historia de amor de su vida con el exjugador del Barça Gerard Piqué, en la mansión de Esplugues que hoy es el hogar de Lamine Yamal. Durante las próximas semanas, la colombiana convertirá Madrid en su casa y la cantante se ha instalado en el Penthouse Madrid de The Madrid EDITION, junto a la Puerta del Sol, un ático de lujo de 460 metros cuadrados entre espacios interiores y terraza, con piscina privada y una tarifa que ronda los 8.000 euros por noche. En una ciudad donde los áticos parecen haberse convertido últimamente en casi un género propio de la actualidad, Shakira también tendrá el suyo.