Cargando...

Pedro Sánchez no ha disipado las dudas que generaron este jueves sus palabras, cuando no descartó anticipar las elecciones generales en caso de que el Congreso de los Diputados le tumbe los presupuestos generales del Estado. PP, Vox y Junts per Catalunya le exigen que las convoque inmediatamente, mientras que el PNV sugiere que utilice las cuentas como la última bala para continuar o convocar las urnas. Este viernes, preguntado en rueda de prensa por esta cuestión se ha limitado a decir que el Gobierno "presentará los presupuestos en 2026 y habrá elecciones en 2027". Y no habrá un superdomingo: "No coincidirán con las municipales y autonómicas", ha añadido, además de espetar que "las legislaturas deben durar cuatro años, también cuando no gobierna la derecha".

Al fin y al cabo, Sánchez sigue la pauta que le ha marcado el PNV. Ha cumplido con la exigencia de los nacionalistas vascos de no hacer coincidir las municipales (también forales en Euskal Herria y autonómicas en algunas comunidades) con las generales. Los penebistas temen que el voto útil al PSOE en la lógica estatal les haga perder apoyo en las urnas municipales. Y también puede decir que convoca elecciones después de perder los presupuestos. Porque las cuentas se presentan en tiempo y forma hasta octubre. Perder la votación a finales de año o en enero ya situaría una convocatoria electoral en 2027.

En esta comparecencia ante los medios posterior a la reunión del Consejo Europeo, Sánchez ha vuelto a salir en defensa de José Luis Rodríguez Zapatero. En plena investigación judicial al expresidente del Gobierno por las joyas valoradas en 1,3 millones de euros escondidas en la caja fuerte de su despacho, el actual jefe del ejecutivo ha aplaudido al antecesor en el cargo. Ha destacado que él fue el primero en regular los regalos que reciben los presidentes por parte de homólogos y jefes de Estado de otros países.

Pedro Sánchez este viernes en Bruselas / Foto: EFE

Preguntado por si no es contradictorio que Zapatero aprobara esta ley y a la vez conservara las joyas y si piensa que debería devolver esta fortuna, Sánchez ha explicado que "cuando un presidente viaja, recibe regalos de los cuales no tiene constancia hasta que no llega a Madrid". "No piense que es llegar a una ciudad y que de golpe te entreguen un regalo; son símbolos de hermandad entre países", le ha dicho a un periodista. En cualquier caso, no ha respondido si el expresidente las debería devolver.

Sea como sea, Sánchez ha mantenido la confianza en Zapatero, ha vuelto a apelar a la presunción de inocencia y no ha aclarado por qué ha cerrado filas con él de manera tan firme si no lo hizo con sus exsecretarios de Organización Santos Cerdán y José Luis Ábalos.