Si Santiago Abascal ha asegurado este martes que "sobran los motivos" para sacar a Pedro Sánchez de La Moncloa, el presidente del Gobierno se ha encargado de querer dejar claro que los presuntos motivos son inexistentes. "No es por la unidad de España, ni la Constitución, ni la economía ni la corrupción" el motivo por el cual Vox ha sacado adelante una moción de censura con Ramón Tamames, ha manifestado al presidente socialista, además de redirigir en algún momento el debate de la moción en ataques contra el PP.

 

El presidente español ha recordado que, justo antes de que Sánchez llegara a La Moncloa, España "venía de una Declaración Unilateral de Independencia en 2017" y de una "descomunal crisis de convivencia heredada por el PP". Asimismo, el jefe del ejecutivo español ha asegurado que, según las encuestas sociológicas, Catalunya se había convertido en una de las principales "preocupaciones" de los españoles durante el mandato de Mariano Rajoy. Ha destacado, en este mismo sentido, que ahora "el porcentaje de apoyo a la independencia ha bajado por debajo del 40%", en referencia a un sondeo de opinión del Instituto de Ciencias Políticas y Sociales (ICPS) publicado el pasado mes de enero.

Sánchez, que ha contrapuesto el modelo de "confrontación" del PP ante el Procés en comparación con la estrategia de "convivencia" del PSOE, ha asegurado que Vox tampoco puede señalar su gobierno por no respetar la Constitución. Y ha aprovechado este argumento para disparar contra los populares y su negativa de renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). "Hay que censurar el PP", ha dicho; además de afirmar que es un partido político que "siempre llega 10, 20 o 30 años tarde". Dicho esto, Sánchez ha advertido de la peligrosidad de abstenerse en una moción de censura impulsada por la extrema derecha: "Más adelante les exigirán un segundo pago en diferido", ha dicho.

 

El presidente del Gobierno también ha defendido la gestión económica que ha hecho su ejecutivo. Ha puesto en valor cómo se ha combatido la inflación desde el gobierno que él preside, y como se han sacado adelante medidas como la reforma de las pensiones, defender una reforma laboral o haber elevado el Salario Mínimo Interprofesional a los 1.080 euros mensuales.

Previamente, Abascal había cargado contra Sánchez por haber reformado el Código Penal y haber derogado el delito de sedición y reformato el de malversación, además de incluir el nuevo delito de desórdenes públicos agravados. "Es imposible rebajar todavía más la dignidad de esta legislatura con un presidente que no tardó ni 24 horas en engañar a sus electores", ha manifestado el líder de la ultraderecha. Ha criticado, en este sentido, que con esta modificación del Código Penal desde La Moncloa se asegure de que es un paso para "homologarse a Europa". También ha cargado, pues, contra la alianza parlamentaria que tiene el PSOE con Esquerra Republicana y Bildu.

Tamames no aplaude el discurso de Abascal

El primero al inaugurar el debate de la moción de censura ha sido Abascal. Al acabar su discurso, que ha durado en torno a una media hora, el candidato a la moción de censura, Ramón Tamames, no ha aplaudido el discurso del líder de Vox. La imagen ha contrastado con la de una bancada ultraderechista que ha aplaudido de pie el discurso de su líder. I no solo eso: cuando Abascal ha regresado a su escaño, ha saludado a su compañero Iván Espinosa de los Monteros, pero no ha habido ningún contacto con Tamames.