Las cosas están yendo de manera muy diferente a la anterior legislatura. Después del toque de atención que las urnas dieron al PSOE este domingo, Pedro Sánchez ya se ha puesto a trabajar para intentar un entendimiento progresista. Tanto está así que, 48 horas después de las elecciones, han firmado un documento de preacuerdo junto con Pablo Iglesias para un gobierno de coalición. Esta vez no habrá vetos personales al secretario general de Podemos. De hecho, los dos han puesto sonrientes dándose la mano. Ha habido abrazo y todo.

El acuerdo, de diez puntos, tiene uno sólo dedicado a Catalunya. El objetivo es "garantizar la convivencia en Catalunya y la normalización de la vida política". De esta manera, se comprometen a "fomentar el diálogo en Catalunya, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución". Y añaden: "También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles".

En un tono muy diferente al de las negociaciones anteriores, Pedro Sánchez se ha mostrado "ilusionado" por el preacuerdo y ha agradecido la "generosidad y responsabilidad" de Pablo Iglesias. "Los españoles han hablado y nos corresponde traducir su voluntad y superar la situación de bloqueo", ha defendido el dirigente socialista, que ha admitido la "decepción" de los votantes progresistas. "Es tan ilusionante que supera cualquier tipo de diferencias", ha subrayado.

En este sentido, el presidente en funciones ha asegurado que será "un gobierno rotundamente progresista" y que es un acuerdo "para cuatro años basado en la cohesión y la lealtad". De esta forma, aprovecharán los "perfiles más idóneos" de las dos formaciones. "Nace con el propósito de abrirse a otras fuerzas", ha explicado el dirigente socialista, que ha señalado que desde hoy empezará una ronda con el resto de partidos. "Los españoles han votado y el suyo voto señala un único camino que empezamos a recorrer", ha concluido.

Por su parte, Pablo Iglesias ha recordado que "la oportunidad histórica de abril se ha convertido en una necesidad", y que toca dejar atrás "cualquier reproche" de los últimos meses. En este sentido, el secretario general de Poemos ha defendido que aprovecharán "la experiencia del PSOE y la valentía de Unidas Podemos" para hacer al ejecutivo progresista. "Diálogo para enfrentar la crisis territorial y justicia social como vacuna de la extrema derecha", ha prometido.

Pablo Iglesias ha defendido que tienen una "tarea histórica por delante", y que por eso buscarán el apoyo de los grupos para conseguir la mayoría necesaria para la investidura y para la legislatura. "Pedro Sánchez sabe que podrá contar con toda nuestra lealtad", ha asegurado. "Durante las próximas semanas trabajaremos todos los detalles. Les pedimos calma", ha concluido.

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