Los dirigentes independentistas "no han actuado de buena fe". A horas del inicio de la campaña electoral, Pedro Sánchez ha subido un nivel más la ofensiva contra el soberanismo catalán. "La independencia no es posible y ellos lo saben", ha llegado a asegurar el presidente español a raíz de sus conversaciones con miembros del Govern. No ha dado nombres, pero los ha instado a decir en público aquello que, según ha afirmado, dicen en privado.
"Les digo que den la cara y digan a la sociedad catalana que la independencia no es posible y que les han engañado", ha reclamado el dirigente español en una entrevista en el programa Al rojo vivo de LaSexta. Ha acusado al Govern de "no actuar de buena fe ni con el gobierno de España ni con sus propios votantes". Les ha vuelto a reprochar el 'no' a los presupuestos del Estado, cuando, ha indicado, ya sabían que Moncloa no aceptaría hablar de autodeterminación.
En este sentido, Sánchez ha reiterado la negativa al derecho a la autodeterminación. "A lo largo de mi carrera he demostrado que cuando digo no es no", ha apuntado. Y ha remachado: "No habrá independencia, no habrá referéndum". Ha insistido en que el conflicto catalán es de "convivencia" y ha reiterado que su compromiso con la integridad territorial y la Constitución española "es innegable".
Sánchez no ha querido mojarse sobre si prefiere pactar con Ciudadanos o con la mayoría de la moción de censura. Ha subrayado que hay que concentrar el voto en el PSOE, y que después hablarán con todas las formaciones, como han hecho hasta ahora, "dentro de los límites de la Constitución". Ha defendido que el PSOE es "el único partido que puede hacer frente a las tres derechas".
Preguntado sobre posibles indultos a los presos políticos en caso de condena, el presidente español ha vuelto a echar balones fuera. "No digo nada porque soy el presidente del gobierno", ha justificado. "Responderé a esa pregunta cuando proceda. Ahora hay que respetar la independencia del poder judicial y el principio de presunción de inocencia", ha continuado.
Contra Casado
El dirigente español también ha cargado contra la promesa de Pablo Casado de rebajar el salario mínimo, de 900 a 850 euros. La primera bajada del SMI de la democracia española. "Sabíamos que querían frenar avances, pero no que querían retroceder", ha lamentado.
En referencia a las acusaciones de Casado de tener las "manos manchadas de sangre", Sánchez ha deseado que, después de las elecciones del 28-A, los líderes de la derecha "reflexionen" sobre sus estrategias electorales, que "no pueden circunscribirse al insulto y la mentira".
"Policía corrupta"
Por lo que respecta al caso Villarejo y las afectaciones sobre Pablo Iglesias, el presidente español ha admitido que existía una "policía corrupta". A pesar de todo, ha desmentido "categóricamente" que las cloacas del Estado sigan activas en el Ministerio del Interior. "Desapareció cuando llegamos al gobierno", ha sostenido.
Sánchez ha calificado "gravísimo" el espionaje a Pablo Iglesias, y ha prometido que "pagarán con todas las consecuencias". Ha justificado su oposición a la comparecencia de Villarejo en el Congreso de Diputados porque ya se está deliberando en los tribunales.
Finalmente, Sánchez se ha comprometido a aprobar la ley de eutanasia durante la próxima legislatura. Lo que no ha aclarado es su participación en debates electorales. "Lo responderé cuando toque", ha concluido.